Debido al trato preferencial para las empresas privadas dedicadas al sector eléctrico que la reforma energética de 2013 otorgó, existe un boquete de 490 mil millones de pesos en las finanzas públicas, a consecuencia de entregarles recursos a los Productores Independientes de Energía (PIEs) por 209 mil millones de pesos en subsidios, 60 mil millones de pesos por el no despacho de plantas privadas o 40 mil millones por el no respaldo de energía, sólo por poner unos ejemplos.

Así lo denunció Eduardo Bermejo, gerente de planeación en la dirección de inteligencia energética de CFEnergía durante su participación en el foro 21 del parlamento abierto titulado Impactos y desafíos de la reforma eléctrica, donde aseguró que las empresas privadas se han beneficiado de permisos, contratos, subsidios y de la figura de autoabasto, lo que provoca pérdidas para las finanzas públicas.

“Estas empresas se han aprovechado de estos esquemas para seguirlos recibiendo, de tal forma  que estamos ante la disyuntiva de reordenar el mercado eléctrico, necesitamos poner en ventaja la CFE bajo un esquema que favorezca la igualdad social”, apuntó.

Pero, además de las pérdidas económicas, Carlos Guevara Vega, subdirector de financiamiento y coberturas de CFE, describió los siete pecados capitales que dejó la reforma energética de 2013: La falta de reconocimiento de los costos de integración de tecnologías de generación intermitentes y poco confiables; el pago parcial de los costos de transmisión de generadores privados; el uso de la figura de autoabastecimiento para crear mercados eléctricos alternos; la venta indebida  de excedentes de eficiencia de Productores Independientes de Energía (PIEs) en el mercado de autoabasto y en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM); el trato desigual a las figuras de los PIES y de las centrales de CFE; que no se respetaron los compromisos adquiridos por CFE previos a la reforma energética de 2013 y los beneficios limitados a los dueños originales de los recursos renovables.

Por su parte, Jorge Chávez Presa, quien se presentó como especialista independiente en economía, finanzas, hacienda pública y energía, pero que en realidad se trata de un ex diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y actual militante de ese instituto político, opinó sencillamente que si la reforma eléctrica se aprueba tal y como está, debilitará aún más la Hacienda Pública.

“Esto se da porque las modificaciones constitucionales detonan un cambio en la percepción de riesgo de invertir en México, el cual reduce la capacidad para atraer inversión, lo cual disminuye la tasa de crecimiento del PIB potencial y por ende contrae la recaudación de impuestos”, dijo, evitando mencionar que el 95 por ciento de la inversión de las empresas extranjeras en el sector eléctrico provino de la banca de desarrollo mexicana, es decir, del erario.