Reforma: Al final cosechas lo que sembraste

En estos días volvió a ponerse de moda la campaña del SAT, para cobrar los impuestos que dejaron de pagar alrededor de 8 mil contribuyentes, que compraron facturas falsas para evadir el pago de impuestos, que representan solamente el primer paquete de casos que está resolviendo esta institución.

Se puso de moda por dos razones; la primera es que dentro de los profesionales a los que se les está citando en el SAT para que aclaren y paguen lo que trataron de evadir, se encuentran varios columnistas, que han actuado como voceros y focas aplaudidoras de la oposición.

El Presidente les dijo, que si estaban recibiendo dinero para atacar al gobierno, lo menos que podían hacer era colaborar con la sociedad pagando sus impuestos. Ellos por supuesto interpretaron otra cosa, porque sus intereses han deformado irreversiblemente sus cerebros, y sólo pueden ver la realidad paralela en la que quisieran vivir.

Como resultado de esta interpretación disfuncional de los columnistas y los opositores, lanzaron una tendencia en Twitter, en la que se interpreta que el Presidente está dispuesto a que le peguen si le pagan.

Al final de cuentas, pueden interpretarlo como quieran. La realidad es que van a estar frente de las autoridades del SAT, poniendo cara de mustios, culpando a sus contadores, alegando que ellos no sabían nada, y teniendo que pagar lo que evadieron para no verse detrás de las rejas.

En relación con este mismo asunto, fueron 43 empresas las que orquestaron este fraude fiscal y vendieron las facturas falsas a estos 8 mil contribuyentes. La noticia importante es, que dentro de esas empresas se encuentran 2 que forman parte del Grupo Reforma, dueño de los periódicos Reforma y el Norte, así como de la Revista Mural, todos propiedad de Alejandro Junco, dedicados de tiempo completo a atacar las acciones del gobierno.

Los representantes legales y dueños de estas empresas, no van a ser citados en el SAT, de hecho ya fueron denunciados penalmente y van a tener que someterse a un juicio, en el que muy probablemente, terminen en la cárcel por la comisión de varios delitos graves, porque ellos son los diseñadores del fraude fiscal masivo.

Parece que en este grupo de medios de muy lamentable trayectoria, no existe nada limpio. Su historia comienza cuando los hijos de Rodolfo Junco de la Vega, entre ellos Alejandro Junco, lo despojan de su empresa el periódico El Norte; continúa con la complicidad del diario Reforma con los gobiernos corruptos y ladrones anteriores, para convertirse en foca aplaudidora de acciones gubernamentales que saquearon las riquezas del país.

Sigue con el escándalo sobre Rosa Laura Junco, hija de Alejandro, presuntamente involucrada con la secta NEXIUM, a la que tienen demandada 80 mujeres en Estados Unidos por distintos delitos, y hoy termina con una estructura diseñada para defraudar a las autoridades fiscales y a todos los mexicanos.

Resulta increíble que esta pandilla de delincuentes crea tener autoridad moral, para publicar todos los días noticias falsas e información sesgada, intentando confundir así a los pocos mexicanos que todavía se informan a través de su medio.

Sin embargo, nos guste o no, en el contexto que ha marcado el gobierno de absoluta libertad de expresión, parece incluirse el respeto por el derecho que tiene cualquier pasquín, para divulgar noticias falsas; pero no incluye tolerar la defraudación fiscal en la que parecen haber incurrido dos de las empresas del Grupo Reforma, quienes ahora van a tener que pagar por ello.

Lo que queda muy claro en este caso, como va a suceder con muchos otros a partir de la transformación del país, es que puedes evadir impuestos durante un tiempo, pero no hay manera de evadir las leyes universales. Al final siempre vas a cosechar lo que sembraste.