¡QUE VIVA MÉXICO Y SUS TRANSFORMACIONES!

@_BarbaraCabrera

“Confiemos en que todos los mexicanos, aleccionados por la prolongada y dolorosa experiencia de las comunidades de la guerra, cooperaremos en el bienestar y la prosperidad de la nación que sólo pueden conseguirse con un inviolable respeto a las leyes, y con la obediencia a las autoridades elegidas por el pueblo”

Benito Juárez

Septiembre es considerado en México como el mes de la Patria, y como tal, dedico esta Nornilandia a hablar de las distintas transformaciones por las cuales ha transitado el país.

Al presentar esta Nornilandia mi objetivo es ser cronista de los tiempos que nos está tocado vivir, lo cual hago concatenándolo con pasajes de la historia, así como observando la realidad imperante para poner sobre la mesa de intercambio de ideas la manera en que México ha cambiado. En sus primeras tres etapas de manera convulsa y en un cuarto periodo a partir de un cambio pacífico, el cual no fue sencillo de alcanzar ya que quien actualmente es Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tuvo que pasar varias vicisitudes, entre las que destacan la guerra sucia de la cual ha sido y continúa siendo objeto por parte de una oposición que siendo gobierno demostró sus malos manejos, hasta las polémicas elecciones de 2006 y 2012; la primera, le arrebató el triunfo y tuvo que ser el Tribunal Electoral quien le diera la ventaja a Felipe de Jesús Calderón Hinojosa del Partido Acción Nacional quien con el 0.56% de diferencia ostento la titularidad del Poder Ejecutivo; y la segunda, ante la descarada compra de votos por quien fuera entonces el candidato del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto.

Fue hasta una tercera elección en que a López Obrador se le reconoció el triunfo. Ocurrió el 1 de julio de 2018, luego de que el 53.19% de quienes acudimos a emitir nuestro voto lo hicimos a favor de la Coalición “Juntos Haremos Historia” conformada por tres partidos políticos, a saber: partido Movimiento de Regeneración Nacional, el cual encontró aliados en los partidos del Trabajo y Encuentro Social; encabezada por Andrés Manuel; lo que representó 30 millones 113 483 votos. Es trascendente apuntar que desde su Proyecto de Nación –dado a conocer en la campaña electoral-, planteó un cambio de régimen en el país. Así es como comienza a gestarse la Cuarta Transformación de la vida pública de México; de la cual hoy en día ya se han sentado las bases. De esta manera lo expresó El 1 de septiembre de 2021 el Presidente Andrés Manuel López Obrador, con motivo del Tercer Informe de Gobierno: “es que ya están sentadas las bases de la transformacióna solo dos años, nueve meses de ocupar la Presidencia, puedo afirmar que ya logramos ese objetivo; repito, sentar las bases para la transformación de México:  ahora se respeta la Constitución, hay legalidad y democracia se garantizan las libertades y el derecho a disentir; hay transparencia plena y derecho a la información, no se censura a nadie; no se violan los derechos humanos, el gobierno no reprime al pueblo y no se organizan fraudes electorales desde el poder federal; el poder público ya no representa, como era antes, a una minoría sino a todos los mexicanos de todas las clases, culturas y creencias. Se gobierna con austeridad y autoridad moral, no se tolera la corrupción ni se permite la impunidad; en la práctica, no hay fueros ni privilegios; se protege la naturaleza; se auspicia la igualdad de género; se repudia la discriminación, el racismo y el clasismo; se fortalecen valores morales, culturales y espirituales; se cuida y se promueve el patrimonio cultural e histórico de México”

Como ya se ha planteado por diversos analistas y estudiosos, el momento que vivimos en México es histórico; es decir, estamos siendo testigos de acciones inéditas ante un cambio de régimen llamado Cuarta Transformación; y es así si tomamos en cuenta los tres momentos clave de la historia de México: la Independencia, la Reforma y la Revolución.

Si bien es cierto que Andrés Manuel estará al frente del gobierno federal 6 años, los pilares de la Cuarta Transformación constituyen los cimientos para el renacer de un país como México que ha estado sumido en la corrupción y la impunidad. Téngase en cuenta que las décadas de neoliberalismo no serán borradas de un plumazo, los cambios están siendo radicales y paulatinos, y para lograrlo se requiere la participación activa de la ciudadanía.

Ahora bien, para comprender el México contemporáneo, asociado a los cambios que actualmente estamos viviendo considero fundamental hacer un repaso por los tres principales movimientos históricos por los cuales ha transitado el país, hasta llegar a plasmar lo concerniente a la actual transformación por la cual camina nuestra Nación.

¡Vamos a ello y entremos en materia!

La primera gran transformación –decisiva en nuestra historia- se trata de la Independencia de México, ya que con ésta nace el Estado mexicano.

La madrugada del 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla convocó al pueblo de Dolores Hidalgo, a través del repique de las campanas de su iglesia, para levantarse en armas en contra del dominio de los españoles. Es entonces cuando da comienzo este periodo de la historia conocido como la Guerra de Independencia, el cual concluye el 27 de septiembre de 1821 con la entrada triunfal del Ejército Trigarante, encabezado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, a una jubilosa Ciudad de México. El objetivo principal de este movimiento (armado y social) era liberar a nuestro territorio del yugo español y que, en cada rincón de la Colonia se olvidase por completo el concepto de virreinato.

En este sentido, como de manera contundente lo señala Paco Ignacio Taibo II: ¿Puede entenderse la historia nacional de otra manera que como un nudo de pasiones y conflictos violentos, en los que la revolución, la revuelta popular, no necesita justificaciones, porque se justifica en sí misma y en las condiciones materiales que las producen, ante un poder que no le ofrece a la sociedad otra salida? En los orígenes, el movimiento independiente fue una terrible y cruenta guerra social, que abrió la puerta a una devastadora guerra, la revolución que duró once años.

Tratándose de la segunda transformación tenemos la Guerra de Reforma. Este periodo suscitado entre los años 1858 a 1861, es uno de transformación social caracterizado por la transición de la estructura política de la Colonia y del Imperio, a la formación de un estado nacional basado en el orden constitucional. Esta revolución se basó sobre la necesidad de una reestructuración social que intentó terminar con los privilegios de las clases dominantes, la reactivación de la economía y la restauración del trabajo.

La tercera gran transformación de México corresponde a la Revolución mexicana cuyo periodo va de 1910 a 1917. Consistió en un movimiento armado para terminar la dictadura de Porfirio Díaz y culminó oficialmente con la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, la cual actualmente nos rige con sus múltiples reformas. Es significativo apuntar que nuestro texto constitucional es el primero a nivel mundial en reconocer las garantías sociales y los derechos laborales colectivos.

En este punto, vale la pena recuperar la trascendencia del conocimiento de la historia, en palabras del Presidente López Obrador: “Para nosotros, la historia, como diría Cicerón, es la maestra de la vida; las culturas heredadas de nuestras grandes civilizaciones han sido siempre nuestra salvación, las culturas siempre nos han salvado; nos han salvado ante agresiones, huracanes, temblores, inundaciones, incendios, sequías, epidemias, malos gobiernos, saqueos y otras desgracias. Por eso no debemos olvidar nuestro pasado, ni el pasado que inicia con la invasión de hace 500 años, ni mucho menos el pasado que tiene que ver con el México prehispánico, lleno de cultura y grandes civilizaciones: sus enseñanzas son la base para que en la actualidad podamos edificar todo juntos, desde abajo, un mejor porvenir”

Finalmente llegamos a la época actual con la llamada Cuarta Transformación de la vida pública de México, periodo que inicio el 1 de diciembre de 2018 el cual implica un cambio de régimen en el país, donde “buscaremos emprender una transformación pacífica y ordenada, sí, pero no por ello menos profunda que la Independencia, la Reforma y la Revolución; no hemos hecho todo este esfuerzo para meros cambios cosméticos, por encimita, y mucho menos para quedarnos con más de lo mismo”, apuntó el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

En suma, estamos ante una nueva forma de hacer política, una donde la ciudadanía está asumiendo el poder que le corresponde, contribuyendo desde sus trincheras a la toma de decisiones públicas a partir de hacer uso de diversos mecanismos de participación entre el que destaca las consultas populares, así como la interacción en redes sociales, como una forma de estar observantes y presentes en el cambio de régimen que privilegia la transparencia del gobierno, la austeridad republicana, el respeto a la libertad de expresión y un no a la represión, ni al espionaje gubernamental. Práctica común de gobiernos anteriores. Como dijo Andrés Manuel al referirse a la oposición ¡tengan para que aprendan!

Por todo ello, hoy podemos decir con mucho orgullo ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México y sus transformaciones!

Continuemos contribuyendo desde nuestras trincheras a este cambio de régimen, porque juntos haremos historia.

Es todo por hoy.

¡Hasta la próxima Nornilandia!

Bárbara Cabrera

Escritora. Investigócrata. Columnista. Divulgadora del conocimiento, quien está entre letras, con su café y a un tweet de distancia.