Oaxaca vive tremenda desigualdad, hay que rescatarla: Benjamín Robles

Uno de cada 10 habitantes se queda con el 85% de los recursos que produce Oaxaca; los otros 9 tienen que luchar para repartirse el 15% que queda.

De acuerdo con la encuesta realizada por Hersalcop Group el 30 de noviembre de este año en Oaxaca, las dos principales preocupaciones de los habitantes del estado son la falta de agua y la pobreza; problemas que acarrea esa entidad desde tiempos ancestrales y a los que ninguno de los gobiernos que han ocupado el poder le han dado solución.

La desigualdad que viven los oaxaqueños es de dimensiones mayúsculas nos dice el diputado federal por Oaxaca, Benjamín Robles, quien hoy participa en la encuesta interna de la coalición de partidos de izquierda por medio de la cual se seleccionará al candidato que competirá en las elecciones a gobernador el año que viene, y que de acuerdo con todas las mediciones demoscópicas será el próximo gobernador de ese estado.

Las cifras son demenciales. De cada 100 pesos que se producen en ese estado, uno de cada 10 habitantes se queda con 85 y los otros 9 tienen que luchar todos los días para poder repartirse 15 pesos entre todos. ¡Cómo no va a haber pobreza en Oaxaca!

A lo largo de su carrera como economista, diputado local, senador de la República y diputado federal que fue reelegido en el último proceso electoral del estado, el diputado Robles ha presentado múltiples iniciativas ante el Congreso para intentar disminuir el índice de pobreza de la gente de Oaxaca; muchas de ellas han sido adoptadas por el gobierno federal para impulsar la 4ª Transformación de la vida pública de México.

Después de haber recorrido más de una vez los 570 municipios del estado, la primera de las cuales lo hizo en compañía del presidente López Obrador y las demás por su cuenta. Sus iniciativas han sido configuradas con las solicitudes y demandas que le han planteado sus habitantes en las comunidades más apartadas.

El análisis de la situación del estado que hace Benjamín Robles es relevante siendo él el oaxaqueño que mejor conoce Oaxaca. Sostiene que la entidad sufre en forma permanente de dos crisis que coexisten entre sí; una económica que obstaculiza su crecimiento, la generación de empleos y el combate a la pobreza; y otra política que se ha ido recrudeciendo con el tiempo y coadyuva con la primera impidiendo que aquella se pueda resolver.

En relación con la crisis económica que vive el estado, primero hay que entender que ahí existen dos tipos de economías productivas; la tradicional que hay que proteger porque es además un patrimonio de las culturas, y otra la moderna cuyo principal problema es tener un nivel de competitividad inferior al que mantiene la planta productiva en la mayor parte del país, y que tiene que ser atendida creando mejores condiciones de infraestructura física, la formación de recursos humanos capacitados, la disponibilidad de una tecnología adecuada y suficiente, y un desarrollo de las instituciones que responda a las necesidades del crecimiento económico con bienestar para los habitantes.

En relación con la crisis política, la causa principal es la corrupción. No se puede tener desarrollo cuando los gobernantes se dedican a robarse el dinero del presupuesto a manos llenas, como lo han hecho todos los gobiernos de los últimos años.

Con los proyectos de infraestructura que se están llevando a cabo en Oaxaca a partir del programa del gobierno federal, el estado tiene una gran oportunidad para detonar en forma sustancial su desarrollo y gradualmente ir alcanzando el bienestar de los oaxaqueños que viven en sus comunidades, pero esto no va a suceder si no se atienden las causas de las dos crisis de las que sufre el estado en forma permanente, concluye Benjamín Robles, quien hoy es, probablemente, el único que conoce a fondo los problemas del estado, de entre los precandidatos incluidos en la encuesta para seleccionar quién representará a la izquierda en las elecciones de gobernador que se celebrarán en Oaxaca el año que viene.