No le salió a Carlos Marín; se lanza contra Juncal Solano y terminó tundido por las redes

El periodista Carlos Marín lanzó fuertes aseveraciones contra los nuevos medios informativos afines al Gobierno del Presidente López Obrador.

A través de su sección en Milenio, Marín -viejo defensor de los gobiernos neoliberales- señala a los youtubers y a medios independientes (como Sin Línea Mx) de ser “periodistas digitales” y tener “derecho de apartado”.

Además asegura que desde la oficina de comunicación de la Presidencia de la República juegan “el sucio papel” de alcahuetes en las conferencia del mandatario federal.

Pero en su columna no termina ahí, acusa que los medios afines al gobierno de la 4T, de tener la “encomienda” de limitar y obstaculizar el trabajo de reporteros “genuinos”.

Luego se va contra los usuarios de redes; de los que dice: “presionando durante el día para que desde sus cibermadrigueras sirvan de propagandistas de lo que entiendan por cuarta transformación”.

Marín, siervo mercenario del viejo modelo neoliberal, se fue directo contra una youtuber en especial, Juncal Solano, conductora del canal Charro Político.

De la que Carlos Marín se mofa diciendo que en las redes es “representativa de la nueva normalidad periodística”.

“En sus “noticiarios alternativos”, estos “informadores” glosan, interpretan, exageran, tergiversan y reinventan lo que sea que se parezca o suene afín al discurso presidencial. Representativa de la nueva normalidad periodística es la joven jalisciense Juncal Solano, a quien en las redes citan como influencer o youtuber. Para ella, “hacer preguntas a López Obrador es increíble”, dice en su columna para Milenio.

¿Qué le molestó a Marín?

El periodista dijo que la semana pasada, en el canal Charro Político, se “reveló una conspiración extranjera para minar el gobierno de López Obrador, montada por la empresa Iberdrola, El País y dos presidentes de Estados Unidos: Ese diario español, aseguró, “se está prestando para que personajes como Barack Obama decidan de una forma u otra inferir (sic) en la política mexicana (…). Iberdrola comienza a asociarse, todos lo sabemos, con el gobierno español, pero también con el gobierno de Joe Biden, quien seguramente buscará seguir esta misma línea peñista con el tema de las reformas estructurales”.

Marín señala que Juncal dijo que Iberdrola “quiso quitar, despojar, borrar por completo a la CFE, venderla en cuadritos, en chatarra. Y fue de las que pagó por la campaña de Biden para que presione al gobierno mexicano para que les permita el famoso saqueo…”.

Para alertar sobre tan aterradora pretensión, Juncal se apoyó en la entrevista que Obama concedió en Washington (18 de noviembre) a El País y la coincidente descalificación al diario que había hecho López Obrador en la mañanera.

“¿Qué tiene que hacer un medio español dándole cobertura a Barack Obama?”, preguntó indignada la “periodista”. A Juncal Solano, su ansia de militancia (nombre de una mascota de Monsiváis) se le desborda”. Dice Carlos Marín

Y siguió: “Ayer en Palacio lambisconeó así: —Señor Presidente, Bloomberg publicó un ranking mundial en donde califica a México como el peor país para vivir durante la pandemia (…). Parece que grupos de intereses creados invierten en este tipo de estudios (…), lo cual es ya mucho decir para que después sea replicado y difundido por los López-Dóriga o la Dresser…”

López Obrador atribuyó a “desinformación” y “falta de profesionalismo”. Y remata: “Pero el tema hoy, aquí, fue el de la basura “periodística” en el ciberespacio”, Remató.

El citado estudio Bloomberg del que Marín hace referencia, no es más que un panfleto desinformador o una investigación hecha a modo; pero que fue usado por la oposición y sus voceros como prueba fehaciente de que el manejo de la pandemia del Covid-19 está mal.

Cabe recordar que Bloomberg ubicó a México como el peor país para vivir en la pandemia de Covid-19, ubicando a nuestro país en el último sitio con el 37.6% de calificación en adaptación, un 62.3% de tasa de positividad y 3% en acceso a las vacunas, (Vacunas que todavía no existen).

A lo que el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó como “un error” dicho ranking emitido por la mencionada agencia.

Sin embargo, al hacer un simple análisis, los investigadores que firmaron dicho ‘estudio’, ni siquiera son médicos especialistas en el tema del Covid-19, mucho menos son doctores.
Resulta que son periodistas haciendo una mala comparación de la situación entre países.

Hernán Gómez, presentador de La Octava, se dio a la tarea de buscar quienes eran los realizadores del análisis de Bloomberg.
Lo descubierto por el periodista fue que las ‘analistas’ que realizaron dicho estudio, son corresponsales de consumo para el diario, pero no son expertas en salud ni cubren información acerca del Covid-19.

Entonces, Juncal tenía razón. Dicho ‘análisis’ no tenía ni sustento ni rigor periodístico, es más, hasta el propio presidente pidió una explicación.

El respaldo en redes

Ante el ataque de Marín, las redes demostraron su respaldo a la conductora del Canal Charro Político.
Entre ellos el escritor, Pedro Miguel, quien señaló lo equivocada que está ‘la vieja prensa’ en creer que por ser ‘vieja’ merecen más respeto.

Y hablando de servilismo, la propia Juncal mostró esta imagen que habla por si sola.

Y es que sí, Carlos Marín habla de servilismo, cuando se le olvida cómo se comportaron esos medios -que hoy se quejan de un ‘servilismo’ para la 4T.

Pero olvidan un detalle. Los medios independientes no reciben financiamiento del gobierno. La mayoría -a los que Marín llama propagandistas- construyen sus canales con dinero propio o con ayuda de los ciudadanos. Mientras que ellos aplaudieron al viejo regimen con los bolsillos colmados de billetes.