Nepotismo y conflicto de interés en la reelección de Rafael Guerra, actual presidente del Poder Judicial de la Ciudad de México

De nueva cuenta el magistrado, Rafael Guerra Álvarez buscará la presidencia del Poder Judicial de la Ciudad de México. Lo interesante del caso es que hay una serie de irregularidades en esta reelección.

Desde que dio inicio del proceso para la selección del Presiente del Poder Judicial de la CDMX, nos hemos dado cuenta de que una Consejera del máximo Tribunal del Poder Judicial de la Federación (Suprema Corte de Justicia), Verónica D´Gyves, se ha dedicado a realizar proselitismo a favor de su esposo, el actual presidente del Poder Judicial de la CDMX. Rafael Guerra, quien pretende reelegirse como presidente, que al parecer se le olvidó que conforme a la Constitución Política de CDMX la reelección no está permitida, pero bueno eso es otra historia.

Para el caso que les estoy platicando, la pregunta sería al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Dr. Arturo Zaldívar, ¿sabe la razón de porqué la consejera D´Gyves, pasa gran parte del día dentro de las instalaciones del Poder Judicial de la CDMX en reuniones con las y los magistrados como si aún trabajara en esa institución? o ¿será que en México la justicia está al día y la consejera no tiene trabajo que hacer?

Cabe recordar que la consejera solicitó licencia indefinida como magistrada del poder judicial de la CDMX para poder ocupar el puesto que actualmente tiene en el Consejo de la Judicatura Federal, lo que nos lleva a pensar que pudiera haber un conflicto de intereses, ya que opera en los dos órganos de justicia, tanto local como federal.

Lo peor del caso, es que la consejera se ha enfocado en generar reuniones con magistrados y jueces de todas las materias con la intención de que voten a favor del Dr. Rafael Guerra, prometiendo puestos importantes en del PJCDMX, como magistraturas, plazas para jueces y plazas dentro de la estructura administrativa, traduciéndose en la compra indirecta de votos, olvidando la legalidad e imperando corrupción en un proceso que debería tener como principio base la legalidad, como claramente lo expone nuestro Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, “Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie” pero esto claramente esto no lo han entendido nuestros impartidores de justicia.

También nos gustaría preguntarle al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, si las oficinas del Consejo de la Judicatura Federal se pueden utilizar como salones para evento sociales y si es así, por favor indíquenos cuánto nos cuesta a los ciudadanos que su consejera use su oficina para realizar desayunos con integrantes del Poder Judicial de la CDMX para fines proselitistas.

Bien lo decía Weber, “se vive para la política o se vive de la política” y este es un caso claro ejemplo de cómo funcionarios de Consejo de la Judicatura Federal y el Poder Judicial de la CDMX viven de la política a costa, no solo de los impuestos que pagamos los ciudadanos, sino también a costa de la confianza que tenemos los Mexicanos ante la imparcialidad en la justicia.

Por si fuera poco, el actual presidente del Poder Judicial en Ciudad de México, se le olvidó que en la democracia es indispensable la libre participación, ya que mediante acuerdos y/o amenazas limitó la participación de los magistrados como candidatos a la presidencia, usando la tan detestable frase “estás conmigo o en mi contra”

Para no olvidar, Guerra Álvarez, dio dedazo para 10 nombramiento de magistrados, lo que se reflejan en 10 votos comprados. De hecho, reparto plazas de jueces, entre familiares y gente allegada. y lo peor del caso, es que, de los últimos 10 magistrados nombrados por Guerra Álvarez, tampoco hicieron examen de conocimiento y psicométrico y cuando si llegan a realizarle exámenes psicométricos, reprueban a los aspirantes sin darles mayor explicación, de esta forma poder meter magistrados a modo y tener votos seguros para su reelección. No cabe duda de que la justicia es un negocio redondo.

Y bueno, que decir de la falta de interés por parte del Poder Judicial de la CDMX en respetar la regla de alternancia de género, donde en estas elecciones una magistrada debería ocupar la Presidencia de esta institución de justicia, pero esta también es otra historia…

Con toda esta corrupción y nepotismo dentro de nuestros sistemas de justicia, la única reflexión que nos queda es, qué nos esperará a los ciudadanos de a pie, con autoridades de justicia como estas.