Mientras porta y regala bolsos millonarios, Gómez Mont niega enriquecimiento ilícito

La sobrina del exsecretario de gobernación Fernando Gómez Mont, Inés Gómez Mont, ha negado enfáticamente en diversas ocasiones las acusaciones en contra de ella y su marido, Víctor Álvarez Puga, por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, peculado y delincuencia organizada, sin embargo ha posado en innumerables ocasiones mostrando sus costosos bolsos en redes sociales, con valores que llegan a alcanzar hasta 3 o 4 millones de pesos.

La conductora de televisión aseguró, mediante un comunicado difundido por sus redes sociales, que “Para ser clara, jamás he robado un peso. Tampoco he recibido dinero de contrato y mucho menos he visto ni tenido tres mil millones de pesos en la vida” y que se le persigue injustamente “por asuntos fiscales por los que ya tenía acuerdos con el Servicio de Administración Tributaria (SAT)”, y se queja de que “estos abusos se suman a los reportados ayer y hoy miércoles por la mañana en la prensa, que revelan la persecución de mala fe de la que mi esposo y yo somos objeto”.

Sin embargo, ha publicado fotografías en su cuenta de Instagram portando bolsos costosísimos, como un Hermés Dymond Hymalaya Birkin, con valor entre los 100 y 150 mil dólares o uno del mismo diseñador, modelo Birkin 35 que llega a costar hasta 125 mil dólares. el cual se dio el lujo de obsequiar a su amiga, la modelo y conductora Galilea Montijo.

Gómez Mont y su marido fueron señalados por el desvío de 2 mil 950 millones de pesos de la Secretaría de Gobernación, utilizando compañías factureras relacionadas con el despacho contable de Álvarez Puga, además de otros delitos.

En su colección de exclusivos bolsos, Gómez Mont presumía hasta antes de ser indiciada, marcas como Balenciaga, Chanel y Gucci que van desde los mil dólares, es decir, unos 20 mil pesos, pero que incrementan su valor exponencialmente.

Gómez Mont y Álvarez Puga actualmente se encuentran prófugos de la justicia pues pesan sobre ellos sendas ordenes de aprehensión, por lo que son buscados por la FGR que, al sospechar que se encuentran fuera del país, solicitó y obtuvo ficha roja de la Interpol para su búsqueda, localización y detención con fines de extradición.