La empresa española de exploración y explotación petrolera Repsol inició el proceso necesario para terminar, de manera anticipada tres de los seis contratos de exploración petrolera que obtuvo durante la privatización derivada de la reforma energética, realizada durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

El proceso fue aprobado en la sesión de esta tarde por la Comisión Nacional de Hidrocarburos, el regulador del mercado petrolero para la petrolera, quien indica que el proceso de renuncia se ha dado como parte de la estrategia de la petrolera para centrarse en las zonas en donde han tenido éxito exploratorio.

El primero de ellos, con denominación AP-CM-G01/2018, con participación de PC Carigali y Ophir, se encuentra en aguas profundas y cuenta con un plan de exploración vigente con el pozo exploratorio Júum perforado, el segundo bloque, el AP-CM-G05/2018, cuenta con un plan de exploración vigente, sin que se haya perforado ningún pozo exploratorio perforado y el tercer bloque, el A11.CS/2017, se encuentran en aguas someras del Golfo de México, dentro de la provincia petrolera de cuencas del Sureste a 100 kilómetros de la costa del estado de Tabasco y cuenta con una superficie de 532 kilómetros cuadrados y cuenta con un plan de exploración vigente, siendo Sierra Oil & Gas el socio en el bloque.

De acuerdo con medios especializados, fue el pasado 8 de septiembre cuando que Repsol notificó a la CNH de la intención de su renuncia a tres áreas contractuales, argumentando que éstas áreas no tuvieron un “éxito exploratorio”.

Ante ello, en su sesión número 80 de la Sesión Extraordinaria del Órgano de Gobierno de la CNH, los comisionados avalaron la intención de la compañía española de dejar la operación de la mitad de los bloques que posee en el país.

Con información de Energía a debate