Ahora la iglesia católica realizó un pronunciamiento público a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que es el máximo órgano de la Iglesia Católica.

En un comunicado en redes sociales, los religiosos se lanzaron contra la reforma impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y aseguraron que ningún gobernante tiene derecho a “impulsar este tipo de propuestas”, la cuál califica de regresiva.

“Expresamos nuestra franca preocupación, al igual que muchos ciudadanos e instituciones de la sociedad civil -y de los mismas organizaciones políticas-, por el impulso que se da a una Reforma Constitucional en materia Electoral, por iniciativa del Ejecutivo Federal, que está en proceso en la Cámara de Diputados y que, por su orientación y motivos, es claramente regresiva”, señalaron los obispos católicos.

“La sola pretensión de hacerlo pone en entredicho la calidad moral de quienes la impulsan”, dijeron los representantes de la Iglesia Católica.

La Conferencia del Episcopado también pidió un análisis serio dejando a un lado intereses ideológicos, particulares e inapropiados.

“Apelamos a la prudencia legislativa y al compromiso del Gobierno para con toda la ciudadanía, más allá de intereses partidistas o de protagonismo histórico”.

“Constituye un agravio a la vida democrática, reforma destinada a afectar la representación y el equilibrio de las minorías y mayorías, llevando el control de los comicios hacia el ámbito del Gobierno federal centralista, afectando su gestión presupuestal, eliminando su autonomía ciudadana y su imparcialidad partidista”, expresó la CEM

En la misiva, también aseguraron que el INE ha “madurado” a lo largo de 25 años y en la que piden proceder con responsabilidad, encomiendan a México a la Virgen de Guadalupe.

“Por tanto, unimos nuestras voces como pastores de la Iglesia católica en México, desde el ejercicio de nuestro compromiso con el bien común que es un derecho propio y, con millones de ciudadanos que piden detener el intento de minar a estas dos Instituciones, a través de reformar la Ley Constitucional. Exhortamos respetuosamente al Poder Ejecutivo y Legislativo a que asuma su responsabilidad con la historia y con las futuras generaciones, haciendo a un lado intereses ideológicos particulares e inapropiados para el bien común, en un Estado de Derecho Democrático como es México”, indicaron los obispos