Tras ser señalada penalmente por Carlos Romero Aranda, Procurador Fiscal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ya que presuntamente cometió los delitos de lavado de dinero, peculado y evasión fiscal, la presentadora Inés Gómez Mont se pronunció, mediante un mensaje en su cuenta de Instagram, por su inocencia.

Y es que, tras obtener una orden de aprehensión, el 10 de septiembre, la Fiscalía General de la República (FGR) tramitó con la Interpol la emisión de ficha internacional de búsqueda de Inés Gómez Mont y de su esposo, Víctor Manuel Álvarez Puga en más de 150 países al ser investigados por presunto lavado de dinero, peculado y evasión fiscal.

A través de un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, Gómez Mont confirmó la existencia de ordenes de aprehensión en su contra y de Víctor Manuel Álvarez Puga a causa de crímenes fiscales, de las que ya fue informada, sin embargo alega que que ellos ya habían concluido acuerdos con ambas instituciones.

Pero la conductora de televisión argumenta a su favor que detrás de estas detenciones hay una “persecución de mala fe”, pues en su opinión Romero Aranda, Procurador Fiscal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), no debió iniciar un procedimiento en su contra, ya que “no tenía facultades legales para hacerlo. No estaba autorizado legalmente”, por lo que considera que tiene una gran “sed de persecución” contra el matrimonio.

Pero Gómez Mont asegura que también “las autoridades” están confabuladas en su contra pues, dice, mintieron a la prensa y al público al decir que existía una orden de aprehensión contra ella y su esposo, aún cuando en el mismo mensaje reconoce su existencia y haber sido informada de ella, por lo que afirma que “al parecer era más importante para esas autoridades que yo fuera juzgada y condenada en el foro de la opinión pública”.

Pero ahí no termina, pues también acusa al Juez Iván Zeferín Hernández por confabular con el Fiscal Romero Anda tras emitir la orden de aprehensión esperada por el Procurador, con lo que se configura, a su parecer, toda una teoría de conspiración en su contra.

Gómez Mont lamentó la situación puesto que esperó tener la oportunidad de ir con las dependencias correspondientes para desmentir cualquier tipo de imputación en su contra, oportunidad que evidentemente tendrá en la etapa procesal correspondiente.

Pero para ella “esa oportunidad ya no existe: El Juez ordenó encarcelarnos a una prisión de máxima seguridad”, demostrando un profundo desconocimiento y quizá una pésima asesoría legal, pues tal afirmación es inconsistente con el inicio de un proceso penal, ya que ningún juez puede girar tal orden antes de haber sido oída y vencida en juicio.