De acuerdo con un artículo publicado por The Washington Post y que cita fuentes anónimas conocedoras de las discusiones internas, el Gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden, pidió en privado a Ucrania que se muestre públicamente abierta a negociar con Rusia y abandone su negativa de dialogar a no ser que el presidente ruso, Vladímir Putin abandone el poder.

Según el diario estadounidense, la petición de Washington no busca obligar a Ucrania a sentarse a negociar, sino que en vez de ser una forma de presión a Ucrania, esta estrategia busca asegurar que el Gobierno ucraniano mantiene el apoyo que necesita de otras naciones, que están sufriendo las consecuencias de la guerra con una inflación y precios de la energía disparados, recoge el rotativo.

Esto demuestra claramente el doble discurso en la administración de Biden, pues mientras por un lado las autoridades nirteamericanas impulsan públicamente el apoyo económico y político a Ucranda “durante el tiempo que sea necesario”, por el otro compran petróleo crudo de origen ruso y “sugieren” al régimen de Zelensky negociar la resolución de un conflicto que ha colapsado ya la exonomía mundial.

Y es que la intransigente determinación adoptada en Kiev ha generado gran preocupación en Europa, donde el alto costo de los alimentos y los combustibles amenaza con depauperar a la población, a quienes se avecina el más crudo de los inviernos.

Y a esto se agrega que todos los países del G7, compuesto por Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, “quieren la paz”, de acuerdo con última declaración conjunta.

Al respecto, Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, afirmó que “Desde nuestra perspectiva, la conversación que necesitamos tener dentro de la comunidad internacional y en apoyo a Ucrania es cuáles son los términos para una paz duradera y justa”.

Advertisement