“Decir que España nos tiene que pedir perdón es como ir donde tu mamá y decirle, ‘oye Mami, vas a tener que pedirme perdón porque me diste algunos cocachos (golpes dados en la cabeza con los nudillos) y voy a escribir una nueva historia donde no me diste de amamantar, lo que fuiste es una persona mala conmigo”.

Así se expresa, con profundo servilismo y postración ideológica hacia España, el ultraderechista presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, con respecto a la solicitud que hizo el Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, para que la Corona española pida perdón al pueblo de México por la cruenta invasión y posterior colonización a nuestro país.

Durante un foro organizado por el diario español ABC, donde Lasso participó al lado del también ultraderechista ex presidente español José María Aznar, el ecuatoriano dijo el viernes en Madrid que no cree que España deba pedir perdón por lo sucedido durante los siglos que estuvo presente en América como potencia colonial, pues “eso es contra la naturaleza. Yo no participo de esas ideas”.

Lasso argumenta que “grupos de extrema izquierda, de extremo populismo, que para mantenerse vigentes quieren levantar una bandera que tiene poca aceptación en el caso de Ecuador”.

El mandatario ecuatoriano viajó a España después de participar en la COP26 con el fin de fomentar las inversiones españolas en Ecuador, lo que explica en parte su servilismo, pues la única moneda con que cuenta es la dolarización de su país, con la cual los salarios de los trabajadores de ese país lucen comparativamente ínfimos.

Guillermo Lasso, en un intento por acallar las voces de protesta por las lesivas medidas neoliberales que ha impuesto en su país, instauró un estado de excepción desde mediados de octubre pasado, que reprime violentamente cualquier manifestación que proteste contra su gobierno, pero que él justifica con el argumento de que es para combatir la inseguridad en las calles y el control territorial que el narcotráfico ejerce en algunas zonas del país, y amenaza con la permanencia de ese tipo de represión: “es una respuesta coyuntural porque ese tipo de situaciones requerirán de algunos lustros para ver soluciones”.

Pero Lasso quiere ir aún más lejos, pues pidió una ley que permita el derribo de los vuelos irregulares que utilizan el espacio aéreo del país para el tráfico de drogas, una medida polémica que otros presidentes de la región han defendido sin éxito en el pasado.

Por otra parte, Guillermo Lasso critica duramente el gobierno de López Obrador, calificándolo de “populista” y burlándose de la solicitud que hizo el mandatario mexicano a España, pero también está buscando un acuerdo de libre comercio con México y exige que una vez que suceda “pediremos inmediatamente la incorporación de Ecuador a la Alianza del Pacifico, el lugar donde debe estar el Ecuador”.

Aunque Lasso ha negado en múltiples ocasiones cualquier delito, su nombre aparece en los Pandora Papers por haber utilizado paraísos fiscales con el fin de ocultar su cuantiosa fortuna, que asciende a varios cientos de millones de dólares.