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Entrevistado por el portal Pie de Página durante su visita a la Cumbre de las Naciones para el Cambio Climático de Glasgow (COP26), el ex presidente Felipe Calderón defendió las múltiples concesiones mineras otorgadas durante su administración y opinó brevemente sobre el juicio por narcotráfico y lavado de dinero que se le sigue a quien fuera su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, en la ciudad de Nueva York.

Felipe Calderón asistió a la COP26 portando un gafete “de cortesía”, obtenido gracias al favor de quien fuera su secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, quien ahora ostenta el cargo de Secretaria Ejecutiva de la COP26, pero la participación de Calderón no lleva representación, agenda o intervención alguna, aunque él alega que fue invitado por la organización y tiene varias responsabilidades.

El panista dijo a Pie de Página haber participado en algunos paneles, así como moderador de un panel de una iniciativa lanzada por varios países “para crear un centro global para el turismo sustentable”, y que también participa como miembro del World Resources Institute, en un evento en el que se presentan los compromisos de varias federaciones deportivas, comprometidas con la meta de París.

Al ser cuestionado por el medio sobre la gran cantidad de permisos otorgados para la minería durante su sexenio, el ex mandatario respondió que: “No, la verdad es que los parámetros de sustentabilidad siempre se guardan en todos los casos. Y de hecho, en el sexenio que tuve el honor de encabezar se redujo, fue la mayor reducción de la tasa de deforestación en México en décadas, de atrás para adelante. No solo se detuvo, por ejemplo, la reducción de superficie de manglar y esta se incrementó. Tuvimos la tasa más alta de crecimiento, hasta entonces, de reservas naturales. Y la minería, como otras actividades económicas, no solo son fundamentales para el crecimiento de un país, sino que se pueden llevar a cabo con responsabilidad ambiental, como fue en el caso de los permisos y requerimientos que se autorizaron. La minería que se hace, por ejemplo, de manera muy irresponsable, como es la minería de carbón en Coahuila, incluso corrida por el crimen organizado. Ese tipo de minería que debe prohibirse”.

Sin embargo lo expresado por Felipe Calderón se derrumba ante la evidencia que en 2009 la Auditoría Superior de la Federación hizo pública, donde se demuestra que los 400 mil árboles que reportó su administración jamás fueron sembrados y que el Programa Nacional Forestal, ProÁrbol, sembró sobre todo cactáceas en lugar de árboles, además de que para 2009, el 90 por ciento de las siembras habían muerto.

Y con respecto a la minería, durante el sexenio calderonista se otorgaron convenciones por más de 35 millones de hectáreas para la extracción a cielo abierto, que es la más contaminante y nociva de todas las técnicas mineras.

Uno de los aspectos más criticados sobre la administración de Felipe Calderón es la violencia desatada por su estrategia de “combate” al narcotráfico, que dejó centenas de muertos y desaparecidos y bañó al país de sangre y cuyas consecuencias aún seguimos sufriendo.

Pero, ante la evidencia y datos duros sobre los resultados de su estrategia, y cuando el medio le cuestionó sobre su responsabilidad sobre esto, preguntando a Calderón si tenía algún mensaje para las víctimas de la violencia, el panista intentó desviar la atención cuestionando a la actual administración con aseveraciones infundadas.

“Por supuesto, que mi solidaridad absoluta y total con ellos. Y espero que el gobierno cumpla con su responsabilidad. Hoy, actualmente hay el triple de muertos que había en mi sexenio, espero que eso pueda contribuir a que esas víctimas sean atendidas. Es una pena que se haya reducido ahora el presupuesto para las víctimas”, aseguró falsamente el ex mandatario.

Y al cuestionarlo sobre su responsabilidad y las consecuencias de sus actos, Calderón vuelve a mentir, con cifras que no resisten el menor escrutinio.

“No, al contrario. Yo creo que hoy lo que tenemos es una decisión de no combatir al crimen, de dejarle el control del país. En mi sexenio, al contrario. Creo que se combatió a la criminalidad, se puso el gobierno al servicio de los ciudadanos, al cumplimiento del Estado de Derecho, a la protección de las familias y eso permitió que efectivamente los homicidios y los delitos en general se pudieran ir reduciendo al final del sexenio. Hay casos, como el de Ciudad Juárez, donde los homicidios se redujeron 83%, el de la Zona Metropolitana de Monterrey 89%”, dijo.

Finalmente, al cuestionarle sobre García Luna, actualmente preso en Nueva York por narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado, Felipe Calderón respondió escueto que “Estamos pendientes de su juicio, es muy curioso que a dos años de haber sido aprehendido no inicie el juicio ¿no? Y si fue responsable que pague lo que tenga que pagar, pero me gustaría esperar el veredicto de los jueces, antes de decir. Pero obviamente si así fuera sentiría traicionada la confianza que yo deposité en él y no solo de todos los mexicanos”.