La medicina, tal vez a sido la ciencia que más ha llamado la atención de cualquier persona en este mundo; es algo cercano a la magia. Varias veces se ha escuchado la frase “el cuerpo humano es la máquina más compleja que existe”, por ende, los médicos son personas excepcionales al poder “arreglar” o en dado caso “salvar” esa máquina.

¿Tanta es la curiosidad de las personas por todo lo relacionado con la medicina? ¡Claro que sí! Tenemos la evidencia justo frente a nuestros ojos. Los programas de televisión son la mejor evidencia: Dr. House, ER, Emergencia, Sala de urgencias: historias reales, Doogie Howser, The good doctor, etcétera.

Muchos han soñado con querer ser médicos, juguetes Mi alegría lo evidencia con sus juguetes basados en el ser médico o técnico de urgencias. El sueño de ser alguien que ha sido admirado siempre, no importando la cultura, es de llamar la atención. 

Tampoco podemos negar que también, lo que llama mucho la atención son las noticias amarillistas basadas en la medicina, claro está, que funcionan bien gracias al gran morbo que siempre hemos tenido los mexicanos por ese tema. El mexicano promedio es muy morboso, y si le agregamos hechos médicos, perfecto, ahí los van a tener viendo qué pasó.

Resulta interesante ver la facilidad con que la gente cae ante la información alarmista (amarillista) y falsa, con respecto al área médica, ¿por qué es tan fácil que la gente caiga en esas falacias? No es tan simple, ni tampoco tan complejo. Existe un fenómeno conocido como “Dr. Google“, las personas suelen buscar en Internet datos e información sobre su enfermedad o sus síntomas antes de acudir a la consulta médica, hecho que provoca que muchos pacientes se dejen llevar por la desinformación y desconfíen de lo que les dice su médico tratante; está es una situación que puede llegar a comprometer gravemente la salud del paciente.

Resulta curioso que les gustaría ser médicos, pero no estudian medicina, no investigan o averiguan (aunque sea para entender los hechos), Google es más fácil y digerible, grave error.

Como resultado tenemos los bulos médicos (Bulo, Noticia falsa que se difunde, generalmente, con el fin de perjudicar a alguien. Oxford) y cadenas de información “verificada” que son difundidos a través de las redes sociales, mayormente por Whatsapp. Al hacer uso de mensajes con la leyenda <reenviado muchas veces>, provocan que las personas den por hecho que al ser compartido por miles de personas, es verdadero; aquí aplica la frase del alemán Joseph Goebbels, quien fuera ministro de Ilustración Popular y Propaganda de Hitler “una mentira repetida mil veces, se convierte en una verdad”.

Tomemos el caso de la Dra. Laurie Ann Ximénez Fyvie, quien insiste en repetir una y otra vez, a través de diversos medios de comunicación y redes sociales, que los hospitales con capacidad de recibir pacientes graves por Covid-19 (intubados UCI) están saturados. El público al leer este bulo mediático, puede caer en la mentira y entrar en un estado de alarma, y por lo mismo, no darse  cuenta que el engaño radica en que no da el número de camas que realmente están destinadas por hospital a este tipo de pacientes. En algunos hospitales, solo se cuenta con dos camas para pacientes intubados, otros pueden contar con 10, 20 o más camas, de acuerdo a su capacidad y especialidad del mismo; es decir, da la información sesgada para crear un efecto negativo y hacer creer que las cosas van muy mal.

Ejemplos de bulos médicos hay muchos: las vacunas, con sus muchos videos e información en las redes y los publicaciones antivacunas; el cáncer en niños, diciendo que no hay y que se mueren; la negación para las pruebas Covid-19, que nos compraron, que no quieren hacerlas; nos matan en los hospitales, nos sacan los órganos vitales, nos roban los cuerpos, el covid-19 no existe, los tratamientos con medicamentos no sirven, cloro en gotas, tés milagrosos, que si las aspirinas, el jengibre, el jugo de limón … ¡WOW! terminan sumiendo a las personas en un mar de dudas, desconfianza y miedo infundado. ¿Abrumador, verdad?

La única manera que tenemos de evitar caer en estas noticias falsas y amarillistas médicas, es consultando sitios oficiales de Sector Salud y Gobernación. No dejarnos llevar por encabezados y leer toda la noticia, revisar bien la información que se proporciona a través de las redes, y dudar de la veracidad de cadenas infinitas virales que nos comparten las vecinas, tías, primos y amigos por mensajes de texto, Whatsapp, facebook, Telegram o Messenger.

Evitemos en lo posible compartir esas fake news, no contribuyamos a difundir esa desinformación mediática y volvernos parte del problema.

Por Columnas

Columnistas invitados en Sin Línea Mx ¿Te gustaría participa? Puedes enviar tu opinión a contacto@sinlineamx.com