Detonación económica en México mediante polos de desarrollo

El pasado 27 de noviembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó un decreto que otorga diversos beneficios a los 22 municipios que integran la frontera sur de nuestro país, con lo que se busca atraer inversión privada y crear infraestructura, potencializando así la disponibilidad de empleos estables y con salarios dignos para los habitantes de la región.

Este decreto se inscribe dentro de un ambicioso proyecto de creación de polos de desarrollo en todo el país que el gobierno de la cuarta transformación ha puesto en marcha. Los diversos programas que lo componen esperan provocar la masiva creación de empleos requeridos por una amplia inversión privada y que esto permita que la gente no se vea obligada a migrar.

El modelo de desarrollo de las últimas décadas incrementó la desigualdad en la sociedad y entre las distintas regiones del país, por lo que el actual gobierno propone recuperar la capacidad de éste para generar las condiciones que atraigan la inversión privada, impulsando conjuntamente la economía en beneficio de los pobladores de cada región.

De esta manera quedará establecido, a partir de la entrada en vigor del decreto de apoyos a la frontera sur el primero de enero de 2021, que los 22 municipios que componen esta frontera tendrán una reducción del Impuesto al Valor Agregado del 16% al 8%, así mismo tendrán una disminución del Impuesto Sobre la Renta del 30% al 20%, obtendrán también estímulos en el costo de las gasolinas, igualándola al precio disponible en Guatemala y Belice. El decreto a su vez establece el retorno de Chetumal a su condición de Zona Libre, exentando el Impuesto General al Derecho Aduanero.

Estas nuevas condiciones fiscales generan gran interés entre los inversionistas nacionales y extranjeros desde el momento mismo de su anuncio, por lo que se espera que detone la economía local durante y a partir del año próximo.

El siguiente polo de desarrollo se encuentra en marcha con el Tren Maya que unirá los estados de Tabasco, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Yucatán, así como la rica zona arqueológica de la región, logrando una mayor derrama turística y mejora la comunicación y el traslado de mercancías, generando en el camino más de 80 mil empleos directos.

Quizá el polo de desarrollo más ambicioso y de mayor impacto laboral, económico y de desarrollo de infraestructura sea el Corredor Transístmico que curiosamente ha tenido poca difusión. Este proyecto de infraestructura se compone de varios elementos generadores de empleo y muy atractivos para la inversión.

Presentado el 23 de diciembre de 2018, se describe como un Corredor Multimodal Interoceánico que conecta el Golfo de México con el Océano Pacífico, evitando que las mercancías tengan que viajar hasta Panamá para hacer esa conexión, ahorrando tiempo que se traduce en costos, esto debido a la posición geoestratégica del Istmo de Tehuantepec, beneficiando con esto a los mercados mundiales de movilización de mercancías.

Para lograr una eficiencia logística se modernizan los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, se aprovecha el uso combinado de medios de transporte modernizando también el Ferrocarril del Istmo y fortaleciendo la infraestructura carretera y rural, creando un sistema de comunicación terrestre de primer nivel.

Este proyecto incluye la creación de zonas libres a lo largo del Istmo, un gasoducto para empresas y consumidores domésticos, líneas de fibra óptica y la infraestructura necesaria para el establecimiento de todo tipo de empresas, buscando especialmente manufactureras con la clara intención de que lleguen por un puerto materias primas y salgan por el otro productos terminados, lo que detonará el crecimiento de la región y el país.

Otro polo de desarrollo se encuentra en la frontera norte con el decreto que extiende el programa de zona libre que inició en enero de 2019, ampliándolo hasta 2024, otorgando beneficios fiscales a los 43 municipios fronterizos, además de un aumento dramático del salario y baja sustancial en el precio de las gasolinas.

Se suman a lo anterior la gran cantidad de programas de apoyo e impulso que están en marcha en prácticamente todo el país, tales como el Programa de Producción para el Bienestar que está dirigido a pequeños productores agrícolas, el Programa de Caminos Rurales, la modernización del aeropuerto Benito Juárez en la Ciudad de México, la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles, la construcción de la refinería de Dos Bocas, la modernización del resto de las refinerías, los Créditos a la Palabra, los Precios de Garantía para pequeños productores, el programa Sembrando Vida y el Internet para Todos.

Esto explica la rápida recuperación que hemos tenido ante la crisis económica provocada por las medidas de contención adoptadas ante la pandemia que azota al planeta, pero también promete un crecimiento sin precedentes para nuestro país, comprobando que efectivamente, el Estado de Bienestar está en marcha.