Denise Dresser compara a AMLO con Salinas; por reunión con empresarios y le llueven las críticas

Denise Dresser no disimula su AMLOfobia y no pierde la oportunidad de opinar en cuanto tema tenga que ver el Presidente López Obrador.
Esta vez, no fue la excepción, y criticó la reunión con los empresarios con el mandatario federal en Palacio Nacional.

Resulta que a través de sus redes sociales, la colaboradora de Aristegui Noticias, comparó al Presidente López Obrador con el mismísimo Carlos Salinas de Gortari; y aseguró que la invitación a participar en la compra de boletos para la rifa del avión presidencial, era un “charolazo” a 100 empresarios; “exactamente como lo hizo Carlos Salinas en 1994, intercambiando favores”.

Aseguró que el día de ayer; 100 empresarios estuvieron de la mano del gobierno y refrendarán el “capitalismo de cuates”.

Ante la nueva calumnia de Dresser; usuarios de las redes replicaron su “información”; otros más la corrigieron, como en el caso de Genaro Villamil, quien le corrigió los datos.

Ante la nueva metida de pata; Denise Dreser, agradeció la corrección.

Dejando de lado la pifia de Denise, lo que es claro es la intención de demeritar o vincular un acto de buena fe con una colecta para las campañas de los tiempos pasados.

No en balde, esta actitud, fue cuestionada y criticada por los usuarios de redes sociales.

Para muchos, la politóloga Denise Eugenia Dresser, trata de vender una imagen de intelectual y opositora del PRI ante la opinión pública.
Fue acusada por Gerardo Fernández Noroña, de tratar de engañara la ciudadanía, mediante guerra sucia contra la verdadera oposición en sus comentarios editoriales; distracción hacia formas inútiles de lucha y, en general, neutralizando la reacción social contra el régimen desde los medios para los que colabora.

Dresser ha sido abierta opositora de Andrés Manuel López Obrador desde 2006, abonando a la guerra sucia contra el tabasqueño. Hace un par de años, Dresser publicó una columna en Reforma en la que acusó a López Obrador de “ignorante, intolerante” y de ser un «”líder providencial” que pretende monopolizar el control de la izquierda volviéndola “antimoderna, antiglobalista” y sin una propuesta de futuro viable y creíble”.