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A pesar de que el mecanismo de resolución de controversias sobre la aplicación del T-MEC has sido puesto en marcha en al menos 5 ocasiones, incluyendo una por parte de México en contra de la industria ensambladora de automóviles norteamericana y que los medios y actores políticos pasaron desapercibida, el Presidente Andrés Manuel López Obrador se vio obligado por quinta vez esta semana a tratar el tema nuevamente.

A pregunta expresa de un reportero sobre la estrategia de su gobierno para dar resolución a las consultas solicitadas por Estados Unidos y Canadá, el mandatario reiteró que es tan solo el inicio de conversaciones que, con una duración de 75 días, se sostendrán para aclarar las dudas expresadas por empresarios de los tres países acerca de las modificaciones legales en materia energética realizadas por el gobierno mexicano.

Agregó que “en primer lugar decir que no hay ninguna violación al tratado, que le quede la tranquilidad al pueblo de México que no estamos incumpliendo ningún compromiso” ya que el Capítulo 8 del T-MEC establece expresamente la soberanía energética de nuestro país, por lo que no forma parte del acuerdo entre las tres naciones.

Y es que, aseguró el Jefe del Ejecutivo, “cuidamos dese el inicio no comprometer el petróleo, que eso nos llevó a detener la negociación casi dos semanas porque el gobierno anterior había ofrecido un capítulo especial del tratado entregando el petróleo”, negociación que habían ofrecido el exsecretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray y el extitular de la Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo.

“Les dijimos que los tratados anteriores se habían suscrito por gobiernos neoliberales, entreguistas y que a nosotros nos elegía el pueblo para cambiar la política económica”, comentó.

Sin embargo, el Presidente se manifestó sorprendido por la posición tomada por varios medios de comunicación, actores políticos y, sobre todo, por diversos académicos: “Lo que me llama mucho la atención es que haya tanto traidor a la patriar en nuestro país que en vez de defender a México, defienden los intereses de países y de empresas extranjeras, es increíble”, dijo.

López Obrador se dijo asombrado por esa actitud, pues parece que “quisieran que nos castigaran los extranjeros que nos fuera mal, es increíble, tenemos una relación de más respeto con los gobiernos extranjeros que con estos entreguistas” y que que la “defensa a intereses extranjeros” provenga sobre todo de la academia, “con los pseudo intelectuales, expertos internacionalistas”.

“Son los técnicos que defienden a los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, mexicanos que defienden intereses de empresas extranjeras y de gobiernos extranjeros”, señaló, refiriéndose a quienes han sido educados en un sistema de enseñanza neoliberal, que privilegia el individualismo sobre el interés público, recordando que esa misma actitud entreguista y extranjerizante ha sido la marca del conservadurismo mexicano durante toda la historia.