Biden sigue pugnando por la cancelación del programa “Quédate en México”

En un nuevo intento en la búsqueda por la cancelación del polémico programa Quédate en México, instaurado por su predecesor republicano, Donald Trump, el actual presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, recurrió el pasado jueves 30 de diciembre a la Suprema Corte de ese país para solicitar que sea revertida la orden de un juez de un tribunal del estado de Texas para restablecer el programa “de buena fe”.

El mandatario pidió al tribunal que revise el fallo judicial emitido este mismo mes por un tribunal de apelaciones que le ordena mantener el plan que desde el 6 de diciembre fue reactivado parcialmente, tan sólo para cumplir esa orden, mientras seguía adelante con un recurso interpuesto ante el tribunal de apelación, que dio la razón a la corte de distrito.

Desde su llegada a la Casa Blanca, el presidente Biden había suspendido los Protocolos de Protección al Migrante (MPP, por sus siglas en inglés), también conocido como Quédate en México y que obliga a los solicitantes de asilo a esperar la resolución de sus casos en México, sin embargo un juez de Texas ordenó que fuera restablecidos.

Es por eso que ahora el gobierno de Biden insta a la Corte Suprema, donde seis de los nueve magistrados son conservadores, a aceptar el caso, y “revertir” el fallo del tribunal de apelaciones, mientras que circuitos jurídicos inferiores han ordenado al Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés) “que implemente y haga cumplir indefinidamente el programa MPP, efímero y controvertido”, a pesar de que el Poder Ejecutivo estima que “no es la mejor herramienta para disuadir la migración ilegal”.

Y es que, señala el Ejecutivo norteamericano, el programa Quédate en México “expone a los migrantes a riesgos inaceptables”, además de que “desmerece los esfuerzos de relaciones exteriores del Ejecutivo para gestionar la migración regional”.

Mientras tanto, las autoridades mexicanas de migración han detectado a más de 190 mil extranjeros solicitantes de asilo entre enero y septiembre, lo cual representa el triple de lo registrado en 2020, pero además con multitudinarias caravanas sin ninguna tendencia a disminuir.