El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador respondió a las críticas de los opositores, quienes se molestaron por el decreto presidencial de ayer.

En el que se ordena poner las obras del gobierno de México como de seguridad nacional.

Durante la mañanera de hoy, el mandatario mexicano aclaró que no se trata de un sí de un “decreto”, sino de un acuerdo interno para facilitar y poder terminar las obras de su Gobierno.
Pues varias obras de su administración han sido frenadas -momentáneamente- con amparos promovidos por los empresarios Claudio X. González y su hijo, Claudio X. González Guajardo, asesorados por el exministro José Ramón Cossío.

“¿Cuántos días nos faltan para terminar el aeropuerto Felipe Ángeles? Como 120 días más o menos. ¿Se imaginan si a Claudio X. González, papá e hijo –porque actúan de manera coordinada y conjunta–, junto con el exministro Cossío, se les ocurre que hay que meter un amparo para detener la obra porque está muy lejos el aeropuerto [Felipe Ángeles]?”, preguntó.

El Presidente López Obrador reiteró que si los jueces amparan a los opositores contra estas obras poco antes de entregarlas, “quedarán inconclusas porque se le acabará el tiempo a su administración para enfrentar en los tribunales, ganar y retomar”.

Lo que se busca, aclaró: es “agilizar trámites y que por los trámites burocráticos no se detengan las obras, que se pueda dar la confianza a las instituciones y a las empresas que están trabajando en el Tren Maya”.

Lo que se pretende es dar tiempo para presentar toda la documentación de las obras, esto en el entendido de que las empresas y “las dependencias del Gobierno federal están regidas por principios de protección al medio ambiente, de justicia, de honestidad, y que se le tienen que dar facilidades y se le tiene que tener confianza a las dependencias”.

“Eso fue el acuerdo. Es un asunto interno de las dependencias. Por ejemplo, que Medio Ambiente ayude a Comunicaciones y Transportes o ayude a Fonatur, a las empresas que están trabajando en el Tren Maya para que tengan tramo y no se detenga la obra porque tenemos que avanzar, concluir las obras. Esto no tiene nada qué ver con la transparencia. Las secretarías, todos estamos obligados a rendir cuentas”, destacó.

De igual manera sentenció, luego de las especulaciones de la oposición, que se hacía este acuerdo para ocultar contratos, que su Gobierno “existe la convicción de actuar con honestidad, por lo que habrá “cero corrupción y también cero impunidad”. “No somos iguales. Eso es lo que les molesta mucho porque durante todo el periodo neoliberal se dedicaron a saquear, a robar a manos llenas y ahora no pueden, ni podrán”, advirtió