En marzo de 2002 trascendió una conversación telefónica en la que el expresidente Fox comentó a Fidel Castro que su presencia en la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo representaba “una buena cantidad de problemas”

Esto fue durante una conversación telefónica del mandatario mexicano con su homólogo cubano Fidel Castro en donde Fox le dijo a Castro que su presencia en esa cumbre internacional le representaba “una buena cantidad de problemas” de seguridad y atención Y agregó que “no era de amigos avisar a última hora” que iba presentarse en la cumbre.

Castro advirtió que la invitación era de la ONU y que no le podía impedir su asistencia, puesto que “eso daría lugar a un escándalo mundial” e incluso advirtió, “si usted es el anfitrión y me lo prohíbe, no me quedará más remedio que publicar el discurso mañana”. Terminando con la frase más célebre de Vicente Fox, el que decidió traicionar la democracia y robarse la presidencia en complicidad con Calderón para dejarle a México un legado de corrupción y sangre, quien protagonizó uno de los episodios más vergonzosos de la política exterior mexicana pronunciando el “Comes y te vas” hacia el presidente cubano Fidel Castro.

Después del trato arrogante, displicente y ofensivo que le dieron a Cuba los tres gobiernos entreguistas de Fox, Calderón y Peña, que permanecieron postrados ante las instrucciones de los Estados Unidos, el segundo de ellos, Felipe Calderón fue repudiado por el gobierno cubano cuando intentó viajar a la isla para asistir a una reunión a la que lo habían indicado, enterándose en el aeropuerto de la Ciudad de México de que los cubanos le habían prohibido la entrada a su país como persona non grata, que es lo menos que se merecía este sujeto.

Hoy, después de que México regresó a su tradición de respeto hacia los demás países y de cooperación cordial con ellos en su proceso de transformación, basado en los preceptos de la Constitución mexicana que establece la doctrina Estrada cuyo fundamento en el principio de no intervención y derecho de autodeterminación de los pueblos, el presidente López Obrador no solamente ha sido recibido con afecto por los cubanos, sino que se la ha conferido la condecoración más alta que otorga ese país que es la Orden Nacional José Martí.

Como han cambiado las cosas