En punto de las 10 de la mañana, dio inicio este jueves 16 de septiembre, la celebración de los 211 años del inicio de la lucha por la independencia de México, y los 200 años de su consumación, con la tradicional parada militar y con el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en su calidad de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, pasando revista a la tropa.

El evento dio inicio con la presentación de los asistentes, destacando al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel y su señora esposa, y de los representantes de los tres poderes de la Unión, del Gabinete y de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, además de los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina.

A nombre de las fuerzas armadas, el general secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, dirigió su discurso preparado para la ocasión, donde hizo un breve recuento del inicio de la lucha por la independencia y su culminación, haciendo mención especial de la formación del ejército Trigarante como génesis del actual Ejército Mexicano.

El general Sandoval hizo énfasis en la vocación de protección y apoyo a la población de las fuerzas a su mando, pero también de gran sentido democrático, al celebrar profusamente que en la actualidad, la transformación de nuestro país se dé pacíficamente y por medio de las urnas, expresando además, su compromiso y lealtad con el actual gobierno, claramente y sin ambages.

Siguió en turno de Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba quien, en un muy emotivo discurso, hizo un breve recuento del amor y fraternidad que los pueblos de Cuba y México se profesan, hablando de los muchos cubanos que han ofrecido sus vidas luchando hombro con hombro en las causas nacionalistas en tierras mexicanas a lo largo de la historia, y de la gran cantidad de mexicanos que “generosamente derramaron su sangre” en las múltiples batallas que la isla se ha visto obligada a librar.

El mandatario cubano agradeció efusivamente la invitación a la celebración por la independencia de México: “Fiel a sus mejores tradiciones, México fue el único país de América Latina que no rompió relaciones con la Cuba revolucionaria cuando fuimos expulsados de la OEA por un mandato imperial. A lo largo de los años jamás se ha quebrado lo que la historia unió indisolublemente”

Reconoció además que los dos países “han honrado sus políticas soberanas, al margen de cercanías o distancias entre los gobiernos” pues impera un principio muy mexicano: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”, y por ello, dijo, “rindo tributo a la solidaridad sostenida, invariable, apasionada y firme que siempre encontramos en esta tierra, que todos los cubanos debemos amar como la nuestra”.

“Permítame decirle, señor presidente, que Cuba recordará siempre sus expresiones de apoyo, su permanente reclamo por el levantamiento del bloqueo y porque se convierta el voto anual de Naciones Unidas en hechos concretos, algo que su país ha cumplido de forma ejemplar para con nuestro pueblo” expresó el mandatario cubano al presidente López Obrador, para después agradecer el apoyo humanitario recibido durante la pandemia”.

Díaz-Canel finalizó citando las palabras de Fidel Castro en un acto de amistad Cubano-Mexicano celebrado el dos de agosto de 1980: “Nada soportaremos contra México, lo sentiremos como propio, sabremos ser fieles a la amistad que han forjado siglos de historia y de hermosos principios comunes, ¡Viva México! ¡Viva la amistad entre Cuba y México!”

Para cerrar el evento y dar paso al desfile militar conmemorativo de la independencia, el Jefe del Estado mexicano tomó el micrófono y nos regala a todos un enorme discurso, pletórico de historia, que nos lleva a comprender y, por lo tanto, amar a nuestro país.

Inició su participación dando la bienvenida al presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, “quien representa a un pueblo que ha sabido, como pocos en el mundo, defender con dignidad su derecho a vivir libres e independientes, sin permitir la injerencia en sus asuntos internos de ninguna potencia extranjera. Ya he dicho y repito: podemos estar de acuerdo o no con la revolución cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento, es una indiscutible hazaña histórica. En consecuencia, creo por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba merece el premio de la dignidad”.

“Ahora solo agrego que el Gobierno que represento llama, respetuosamente, al Gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país. Es preciso recordar lo que decía George Washington: ‘Las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos’, dicho con toda franqueza, se ve mal que el gobierno de Estados Unidos utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que éste, obligado por la necesidad, tenga que enfrentar a su propio gobierno”, dijo el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos”.

Y el primer mandatario de la Nación finalizó diciendo: “En la búsqueda de la reconciliación, también debe ayudar la comunidad cubano-estadounidense, haciendo a un lado los intereses electorales o partidistas, hay que dejar atrás resentimientos, entender las nuevas circunstancias y buscar la reconciliación. Es tiempo de la hermandad y no de la confrontación, como lo señalaba José Martí ‘El choque puede evitarse con el exquisito tacto político que viene de la majestad del desinterés y de la soberanía del amor’. ¿Qué viva la independencia de México! ¡Que viva la independencia de Cuba! ¡Que viva la independencia de todos los pueblos del mundo! ¡Que viva la fraternidad universal!”