“Hay que poder mantener las sanciones en el tiempo, pues no servirán de nada si en tres semanas descubrimos que no tenemos más que unos días de electricidad en Alemania y que se deben revertir las sanciones”, explicó la jefa de la diplomacia alemana, Annalena Baerbock, al tiempo que los ministros alemanes de Relaciones Exteriores y de Finanzas se pronunciaron el domingo contra la prohibición de importar gas, petróleo y carbón de Rusia como parte de las sanciones por la invasión a Ucrania.

“Estamos dispuestos a pagar un precio económico muy, muy elevado, pero si mañana en Alemania o en Europa las luces se apagan, eso no va a detener los tanques”, agregó Baerbock

Esto a pesar de que el el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, señala que en los Estados Unidos se discute “muy activamente” la posibilidad de prohibir la importación de petróleo ruso y de que las autoridades ucranianas han reclamado sancionar las exportaciones rusas de hidrocarburos por la invasión a su país.

Por su parte, el el ministro alemán de Finanzas, Christian Lindner, dijo que “No debemos limitar nuestra capacidad de perdurar en el tiempo” y que un embargo a los hidrocarburos rusos “tendría un impacto negativo sobre esa capacidad”, ya que Alemania importa de Rusia 55% de su gas y 42% de su petróleo y carbón, una dependencia por la cual el gobierno hizo una autocrítica tras la invasión de Ucrania, pero que tomará años para disminuir.

Linder agregó que las sanciones del G7 contra Rusia deberían ser focalizadas a los oligarcas que se han enriquecido con el presidente ruso, Vladimir Putin.

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