Los que incrementaron el IVA a 16%; ahora prometen bajarlo al 10% (Si ganan)

Desde que tomó posesión el gobierno actual, hemos venido señalando la incapacidad de la oposición moralmente derrotada, para presentar alguna propuesta, en lugar de dedicarse solamente a gritar, llorar e insultar.

Justo ayer nos dieron gusto. Por fin pudimos ver una propuesta planteada por el PRI, en la que prometen bajar el Impuesto al Valor Agregado de 16% a 10%, que así de botepronto llama la atención, resultando interesante para mucha gente. Pero el flamante equipo del PRI no explica nada más al respecto, lo que convierte la propuesta en una ocurrencia ligera sin fundamento técnico. Eso sí, ellos alegan que con esta medida se reactivará la economía, se crearán empleos y las familias dejarán de sufrir la crisis económica.

Junto con su propuesta sería muy interesante que nos explicaran en qué estaban pensando cuando lo subieron de 10 a 15% y luego a 16%. Tal vez entonces no sabían que esta medida desmotivaba la actividad económica, la creación de empleos y disparaba el sufrimiento de las familias, que es lo que ahora esgrimen como argumento para prometer revertir el incremento del impuesto que ellos mismos propusieron y aprobaron.

Sería también clarificador conocer los argumentos que utilizaron entonces para justificar el aumento de los impuestos, pero probablemente de eso ya no se acuerden.

Para que esta fuera una propuesta seria, sus tecnócratas deben haberla validado antes con todas sus habilidades maravillosas que aplicaron en el pasado, para devastar la economía del país y para disfrazarla de exitosa.

Hay que saber que en este gobierno, donde no se está adquiriendo deuda adicional, el presupuesto depende fundamentalmente de la recaudación. El Impuesto al Valor Agregado aporta alrededor de un billón de pesos anuales al presupuesto de egresos y una reducción de esta magnitud en el IVA, significaría que se dejaran de recibir alrededor de 400 mil millones de pesos cada año, con lo que se pagan las vacunas, obras de infraestructura, intereses de la deuda que ellos mismos nos heredaros desde sus gobiernos anteriores, el gasto corriente, etcétera.

Para tomarlos en serio, tendríamos que saber de dónde piensan obtener esos 400 mil millones anuales para cubrir los gastos presupuestados; ¿Será que para ellos adquirir nueva deuda nunca ha sido un problema? ¿Será que piensan dejar los grandes proyectos de infraestructura tirados a medio construir como hicieron con más de 300 hospitales en el pasado? ¿Será que se la pasarán aumentando el precio de los combustibles cada mes, como lo hacían antes?

Así es que con sólo decir que quieren bajar el IVA no nos despejan ninguna duda, sino al contrario, nos ponen muy nerviosos cuando pensamos que volveríamos a tener a esta pandilla de mafiosos en el Congreso de la Unión, contratando deuda a diestra y siniestra, gastándola en otorgar moches a las empresas privadas que deberían construir y administrar reclusorios, o peor aún, ya que no les cuajó el negocito del aeropuerto construido encima de un lago, ahora pretendan construir uno invisible en las nubes, para repartirse el dinero de los contratos con sus cómplices de la oligarquía.

Como sea, llegó su primer “propuesta” y aunque no tiene patas ni cola, registramos su esfuerzo en declarar algo que no sean lloriqueos e insultos al gobierno federal y al Presidente. Esperemos que le sigan echando ganas, porque este sólo hecho, los está haciendo verse “felices”.

Como dijo el dramaturgo español Enrique Jardiel Poncela: “Hay dos maneras de conseguir la felicidad: una hacerse el idiota; otra, serlo”.