Tras darse la información que el magnate y dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas ya había liquidado su saldo con el SAT, los usuarios de las redes empezaron a burlarse del también propietario de Elektra, quien siempre había dicho que no pagaría el adeudo a la institución tributaria.

“Otros 2 años para tragar”; dijo Ricardo Salinas Pliego en redes, luego de que el presidente de México confirmara el pago de la deuda de casi 2 mil 800 millones de pesos que debía en impuestos al Servicio de Administración Tributaria (SAT).

En su conferencia mañanera de este 21 de octubre, el mandatario federal celebró el pago y señaló que estaba agradecido, además, expuso que no deben existir privilegios para ningún empresario, aún con el considerado como un aliado de la Cuarta Transformación.

“Quiero aprovechar la para informar que las empresas que Ricardo Salinas Pliego pagaron un crédito fiscal de un poco más de dos mil 800 millones de pesos, esto de conformidad con una resolución de la Suprema Corte de Justicia. Celebro y agradezco el que se cumpla con este mandato judicial porque hubo voluntad para que se respetara la resolución de la Corte”

Sin embargo, lejos de agradecer el gesto del mandatario mexicano, el magnate se enfrentó con usuarios de redes sociales que se burlaron de que finalmente, después de un largo litigio, cumpliera con su obligación fiscal. Fue entonces cuando respondió a varios usuarios que él había cumplido con su palabra y que retaba a la ‘Cenadora’ Citlalli Hernández a pagar la apuesta. La cual consiste en ponerse a dieta.

Sin embargo, no fue la única respuesta subida de tono del dueño de Tv Azteca, a otros usuarios de redes, les respondió que debería agradecer, porque con dicha cantidad tendrá para “tragar croquetas” otros dos años.

Y remató diciéndole que compre un jabón y se bañe, a lo que añadió la despectiva frase “perro comunista”.

A pesar de que el presidente celebró y agradeció el pago de impuestos, Ricardo Salinas Pliego siempre buscó retrasar por todos los medios el pago que había determinado la SCJN, al aludir que ese crédito fiscal ya había prescrito.

Además, el empresario aseguraba que iba a recurrir a instancias internacionales de defensa de sus derechos humanos por no pagar impuestos.