Al dar a conocer la portada de la Revista del Consumidor para la edición de octubre de 2021, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), reveló que, tras realizar 363 pruebas a 33 marcas de sopas instantáneas, encontró que éstas aportan entre 270 a 334 kilocalorías y apenas 6 o 7 gramos de proteínas, mientras que el aporte nutricional de un sándwich, taco de frijol o lata de atún supera a las sopas instantáneas.

Pero además, las marcas estudiadas contienen exceso de sodio y tienen componentes que pueden producir taquicardia, sofocación, adormecimiento de la boca, entre otras cosas, atribuibles al glutamato monosódico, ingrediente que está presente en la mayoría de sopas instantáneas.

El propio Ricardo Sheffield, titular de la Profeco, adelantó que identificaron riesgos a la salud y publicidad engañosa en distintas marcas y como consecuencia “sin lugar a duda por lo menos dos productos (sopas instantáneas) van a ser retirados del mercado, ambos importados”.

Entre los problemas que fueron identificados y que provocarán que sean retiradas del mercado varias marcas de sopas instantáneas, se encontró que su contenido presenta un riesgo a la salud, tanto del contenido como del empaque mismo, un etiquetado con publicidad engañosa y que el valor nutricional real no coincide con los datos en el empaque.

Por todo lo anterior, la Profeco cuestiona en el artículo de referencia que será publicado en la edición de octubre de 2021 de la Revista del Consumidor que “el ritmo de vida ha provocado que, en algunas ocasiones por falta de tiempo o comodidad, se recurra a sopas instantáneas, pero ¿Cuál es su aporte nutrimental?”

Con información de Milenio