Al referirse al asunto de la supuesta investigación del comentarista Carlos Loret de Mola sobre la casa que en algún momento habitó su hijo José Ramón López Beltrán, el Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que su gobierno no protege a nadie aunque sean sus hijos, pues manifestó que él está en la presidencia para cumplir con el mandado de desterrar la corrupción, el amiguismo, el influyentismo y “todas esas lacras”.

“El escándalo de mi hijo de la renta de una casa, todo esto que difundieron muchísimo, si tienen pruebas que las presenten. Nosotros no protegemos a nadie, yo estoy aquí para cumplir con el mandato popular de desterrar la corrupción, y como ya lo mencione de todas esas lacras de la política que prevalecían, el amiguismo, el influyentismo, el nepotismo, no permitir nada de eso”, dijo el titular del Ejecutivo Federal.

“Tratándose de quien se trate, aunque sean hijos, pero si le puedo decir de que no somos iguales, nosotros tenemos principios y tenemos ideales (…) Pero está abierta la investigación, a ver ¿De quién es la casa?, ¿Qué contratos recibieron de Pemex?, ¿Quién los autorizó? Pues no van a encontrar nada, absolutamente nada”, añadió.

Y con respecto al autor de tan superficial investigación, llena de inferencias, suposiciones y conjeturas, el mandatario señaló que la descripción hecha sobre Loret de Mola el pasado lunes había quedado incompleta, pues además de golpeador, mercenario, sin principios y sin ideales, el autonombrado periodista, es corrupto.

“Ayer no le gustó a Loret de Mola, como lo definí, me faltó una palabra; dije que era un periodista golpeador, mercenario, sin principios y sin ideales, me faltó es un periodista golpeador, corrupto y eso fue lo que faltó, mercenario, sin principios y sin ideales”, describió