Llegó la navidad en el 2021 junto con dos regalos para la oposición, envueltos en datos sobre la aprobación del presidente López Obrador.

Primer regalo

En el indicador semanal de Morning Consult, la empresa estadounidense que realiza una encuesta semanal y lleva un seguimiento sobre las cifras de aprobación de 13 jefes de estado en todo el mundo, para la semana cortada el 16 de diciembre de 2021, el presidente de México se mantiene en segundo lugar mundial de aprobación, detrás del primer ministro Modi de la India.

Su nivel de aprobación de acuerdo con Morning Consult es de 69% y mantiene una tendencia ascendente desde el 19 de mayo que se había colocado en 57%, alcanzando hoy su nivel histórico más alto desde que entró al gobierno. Por otro lado, el nivel de desaprobación muestra una clara tendencia descendente desde el mismo 19 de mayo en que se ubicaba en 34% y hoy está en 24%, su nivel más bajo desde su toma de posesión.

Segundo regalo

Se realizaron 4 encuestas en cada uno de los 6 estados que llevarán a cabo elecciones de gobernador el año que viene, todos ellos aún gobernados por la oposición. Uno de estos ejercicios demoscópicos fue aplicado por la comisión de encuestas del Partido Morena y las otras 3 fueron realizadas por casas encuestadoras privadas e independientes en estudios espejo, con la misma metodología aplicada en todos los casos. Las cifras obtenidas en la pregunta sobre la aprobación del presidente de México arrojaron resultados sorprendentes.

En Aguascalientes, un estado gobernado por el PAN considerado como bastión de los partidos de la derecha hoy aliados en el PRIAN, la aprobación del presidente se ubica en 65%, mientras el desempeño del gobernador panista solo alcanza el 50%. En Durango, hoy gobernado por el PAN, la aprobación del presidente es de 72% y la de su gobernador del PAN solo de 61%. En Hidalgo, gobernado por el PRI, los ciudadanos califican al presidente también con 72% y el gobernador priista obtiene 60%.

En Oaxaca los números a favor del primer mandatario alcanzan el 80% y para el gobernador llegan a 53%. En Quintana Roo, un estado más identificado con la clase media, el presidente obtiene una sorprendente aprobación del 83% mientras que el gobernador solo 59%. Por último, en Tamaulipas, estado gobernado por un gobernador panista desaforado y denunciado por delitos del crimen organizado, el presidente alcanza un nivel de aprobación de 73% y el gobernador de 47%.

En resumen, el promedio de aprobación del presidente de México en estos 6 estados es de 74.1%, muy por encima de lo que pudiera pensarse, tomando en cuenta que estas entidades han sido gobernadas 6 años por la derecha y el promedio de aprobación de sus gobernadores es de 55%, casi 20 puntos por debajo del que tiene el presidente López Obrador en sus bastiones, lo que demuestra que en realidad no son de los más popular en los estados que gobiernan ni lo han hecho tan bien como presumen.