Luego que desde el 19 de agosto el Presidente Andrés Manuel López Obrador confirmara que enviará una iniciativa de reforma electoral al Congreso de la Unión, el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova descalificó cualquier iniciativa en este tema porque, en su opinión no resuelve los problemas estructurales del país.

Durante el Foro Forbes Economía y Negocios 2021, Córdova impartió la conferencia “El reto de la democracia electoral”, donde sostuvo que “los grandes problemas del país que afectan todos los ámbitos de la convivencia social, incluidas las elecciones, están en la pobreza que sigue aumentando, en la desigualdad, la corrupción, la violencia y en la inseguridad, pero eso no lo vamos a resolver con una Reforma electoral”.

El consejero defendió ante la comunidad financiera del país su actuación en la pasada jornada electoral del 6 de junio, aún cuando ha sido duramente cuestionada por amplios sectores de la población, pues a su juicio “fue a todas luces exitosa, lo que demuestra que la Reforma de 2014, que dio lugar al INE, sirve”, y que a su parecer, “con ella organizamos las mejores elecciones de la historia y podríamos ir a 2024 sin hacer cambios”.

Sin embargo el funcionario omite que grupos, organizaciones y población en general han hecho públicos los señalamientos de parcialidad partidista, y de no aplicar sanciones iguales a conductas irregulares similares, por lo que son continuamente señalados por la pérdida de confianza de la gente en el Instituto.

Pero Córdova Vianello fue aún más lejos, acusando al primer mandatario de que la Reforma electoral, de la cual solo se conoce lo que López Obrador ha mencionado en la conferencia mañanera, “se hace más con el estómago”, descalificando de antemano la capacidad del Jefe del Ejecutivo de enviar una Reforma coherente con las necesidades y las expectativas democráticas de los mexicanos.

“Sería inconveniente cuando la polarización prevalece, cuando la Reforma electoral se hace más con el estómago que con la cabeza, más vale no meter las manos a las reglas del juego electoral, sobre todo cuando han servido”, dijo el consejero ante los hombres del dinero en México.

Y continuó con su arremetida: “si nos vamos a gastar todos los esfuerzos, los cartuchos políticos para poder hacer la enésima Reforma electoral, que siempre será pertinente, pero hoy no es necesaria ni oportuna por los tiempos que estamos viviendo, mejor enfoquemos las baterías y los esfuerzos para resolver esos problemas que son estructurales, que siguen siendo ominosos y que afectan todos los ámbitos de la vida social”.

Y es que el primer mandatario confirmó el pasado 19 de agosto que efectivamente enviará una iniciativa de Reforma electoral para su eventual aprobación en el congreso que, dada la configuración actual, tendría amplias probabilidades de pasar, lo que quizá haya provocado la visceral reacción de Córdova.

Para el diseño de dicha Reforma, el Presidente indicó que convocará a un grupo de ciudadanos y servidores públicos para que trabajen en un proyecto y que se dará a conocer al país, antes de ser enviado al Congreso. Explicó que en ese grupo estarán quienes conocen la materia, pero también “quienes han sido víctimas de fraudes electorales”.

Aunque poco se sabe de lo que esta Reforma podría incluir, lo que sí ha quedado claro es que se buscaría hacer cambios profundos en las dos instituciones más cuestionadas en últimas fechas, y que sin embargo mantienen el control de los procesos electorales en México, que son el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

“Sí necesitamos una Reforma electoral a fondo. Entonces voy a invitar a un grupo de ciudadanos, a quienes saben de esta materia, a quienes han padecido de fraudes electorales, porque se han burlado de los mexicanos”, y agregó que “el fraude se ha impuesto en México en siglos”, por lo que “ya es tiempo de decir basta y terminar con toda la simulación, con estos consejeros, magistrados, falsarios que no tienen una auténtica, una verdadera vocación democrática”.

“Hay gente de todas las clases sociales, demócratas auténticos. Entonces tenemos que enfrentar esto porque si no, quedaría cojo nuestro proyecto. Avanzamos en lo económico, en lo social, pero no vamos a avanzar en lo político”, consideró.

López Obrador confirmó su compromiso para dejar un proceso electoral democrático y libre de los vicios del pasado, que parece querer perpetuarse mediante las instituciones encargadas de arbitrar esos mismos procesos, por lo que se mantiene firme en dejar establecida una democracia definitiva y que “pase al basurero de la historia el fraude electoral y todas esas prácticas fraudulentas que violan el derecho del pueblo a elegir libremente, que son contrarias a la libertad de los ciudadanos”.

“Sí vamos a hacer una buena Reforma. Vamos a proponerla y va a estar muy interesante el debate y volvemos otra vez a participar porque van a entrar en escena los que antes engañaban de que eran demócratas, van a seguir enseñando el cobre. Es como participar en una fiesta de disfraces cuando al final todos se quitan la máscara, ya están sus verdaderos rostros”, finalizó