Lorena Cuéllar gastó 10 millones de pesos en softwares de espionaje telefónico que casi no se usan y cuyos resultados siguen ocultos.
El gobierno de Lorena Cuéllar en Tlaxcala destinó 10 millones de pesos a la compra de dos softwares de espionaje para intervenir teléfonos celulares, pero a tres años de su adquisición, su uso sigue siendo incierto y los resultados prácticamente nulos. La administración no ha transparentado cuántas intervenciones se han realizado ni cuántos delitos se resolvieron gracias a estas herramientas.
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La información recabada por el portal MTP Noticias revela que, pese a la millonaria inversión, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) del estado apenas reconoció dos casos en los que se utilizaron los programas entre 2020 y 2024, mientras que la mitad de sus áreas evitó responder cuántas veces recurrieron a estas prácticas.

Lorena Cuéllar oculta información de softwares para espionaje
Fue el 4 de febrero de 2022 cuando Lorena Cuéllar anunció públicamente, en una conferencia encabezada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, la adquisición de los softwares Synopsis y Carbyne, de origen estadounidense e israelí. Según la gobernadora, la compra permitiría vigilar cámaras y micrófonos de teléfonos en tiempo real, con el argumento de atender emergencias y combatir el delito.
Días después, el entonces secretario de Gobierno, Sergio González, detalló que la operación costó 10 millones de pesos; sin embargo, desde entonces, la administración estatal ha guardado silencio sobre los resultados concretos de esta inversión. Tlaxcala es además una de las seis entidades del país que no publica en la Plataforma Nacional de Transparencia los reportes sobre intervenciones a comunicaciones privadas, lo que impide conocer cuántos ciudadanos han sido vigilados y bajo qué criterios.

Solicitudes de acceso a la información interpuestas por medios de comunicación y recursos de revisión confirman que el gobierno de Cuéllar carece de cifras claras y de evaluaciones que demuestren la utilidad real de estos mecanismos.
Espionaje de Lorena Cuéllar, a medias y sin resultados
Por otro lado, el Código Nacional de Procedimientos Penales contempla tres modalidades de intervención: acceso a registros telefónicos, vigilancia de geolocalizaciones y extracción de datos de dispositivos, todas válidas únicamente para rescatar víctimas o perseguir delincuentes.
No obstante, en Tlaxcala, la Fiscalía local negó inicialmente revelar cuántas veces solicitó estas intervenciones ante jueces federales. Incluso llegó a argumentar la necesidad de una prórroga de diez días hábiles para entregar la información, pero al cumplirse el plazo se mantuvo en la opacidad.

Fue hasta que se interpuso el recurso de revisión R.R 44/2024-P2, ante el extinto Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (IAIP), que la Fiscalía admitió su negativa, aunque defendió que no se trataba de una violación a los derechos de los ciudadanos.
Dicho resultado es, hasta ahora, un gasto millonario en espionaje que permanece bajo sospecha, sin datos verificables que acrediten que la herramienta ha servido para mejorar la seguridad en Tlaxcala.
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Autor: Irving Sánchez/@irvingsannz

