La vez que EU y España se arrepintieron de felicitar a Felipe Calderón en 2006

La oposición sigue molesta con el Presidente, Andrés Manuel López Obrador, porque éste no ha felicitado al candidato demócrata, Joe Biden; quien de acuerdo a la proyecciones de los medios, resultaría ganador en la elección presidencial en Estados Unidos.

Al ser cuestionado sobre el tema de las elecciones del país del norte, López Obrador dijo que no daría un pronunciamiento hasta que “se terminen todos los asuntos legales” en Estados Unidos.

“No podemos actuar, queremos ser respetuosos de la autodeterminación de los pueblos y del derecho ajeno, queremos esperar a que legalmente se resuelva el asunto de la elección de Estados Unidos, les aclaro que tenemos muy buena relación con los dos candidatos”, dijo el mandatario desde Villahermosa.

El mandatario mexicano dijo que no quería cometer una imprudencia, pues recordó lo ocurrido en México durante los comicios de 2006, cuando gobiernos como el de España reconocieron a Felipe Calderón como el ganador antes de que terminara el conteo de votos.

“No puedo decir, felicito a un candidato, felicito al otro, porque quiero esperar a que termine el proceso electoral, nosotros padecimos mucho de las cargadas, de cuando nos robaron una de las veces la Presidencia y todavía no se terminaban de contar los votos y algunos gobiernos extranjeros estaban reconociendo a los que se declararon ganadores. Eso fue lo que pasó en el 2006, todavía no había un computo legal y el Presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero ya estaba felicitando a Calderón, una imprudencia”, expuso

Y López Obrador tuvo razón, pues de acuerdo con una nota de La Jornada de fecha 11 de julio del 2006, los gobiernos de Estados Unidos y España, reconocieron su ‘error’ de haber felicitado al expanista, cuando los votos no se había terminado de contar.

“La Casa Blanca reconoció ayer que la decisión del presidente George W. Bush de llamar por teléfono al candidato del PAN, Felipe Calderón, para felicitarlo como “ganador” de las elecciones presidenciales fue producto “de una percepción” que hubo en ese momento, pero “será revisada”, según reconoció el vocero Tony Snow en una conferencia de prensa en Washington”.

El vocero dijo en aquella ocasión, “que si más adelante se produce “un ajuste” en el recuento de votos y resulta ganador Andrés Manuel López Obrador, el mandatario estadunidense puede ‘reconsiderar su posición'”.

Pero no fue el único que país que se adelantó en felicitar a Calderón, también el gobierno español, explicó “que la felicitación telefónica del presidente José Luis Rodríguez Zapatero a Calderón, que se produjo el viernes seis -al igual que las llamadas de Bush y los jefes de Estado de Canadá y Colombia- “no pretende prejuzgar el resultado final” de los comicios”.

Con fuentes de la agencia EFE, “el mandatario hispano recibió una ola de críticas por la apresurada felicitación a Calderón, antes de que el Tribunal Federal Electoral designara al vencedor oficial de las elecciones, como corresponde legalmente. Varias de las críticas proceden de su propio partido, el Socialista Obrero Español (PSOE), incluyendo a la sección México“.

En México, la única instancia autorizada que daría a conocer al vencedor de los comicios electorales en el 2006, es el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). El TEPJF tenía de plazo hasta el 6 de septiembre para dar un fallo.

En esa ocasión, Calderón recibió cuatro llamadas de jefes de Estado para felicitarlo: Bush y Rodríguez Zapatero, al igual que el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, y el presidente de Colombia Alvaro Uribe. Sin embargo, el proceso que determinaba quién resultaba vencedor estaba inconcluso.

El candidato opositor Andrés Manuel López Obrador criticó estos pronunciamientos extemporáneos durante la manifestación del sábado en el Zócalo, en la que anunció que su coalición “Por el Bien de Todos” impugnaría el anuncio inicial del IFE ante el TEPJF, la Suprema Corte de Justicia y con la movilización social pacífica.

La retractación de la Casa Blanca se produjo durante la conferencia de prensa del portavoz Snow, quien dijo: “Si hubiera un recuento, algún ajuste, un cambio, el presidente Bush reconocerá eso también. Obviamente México tiene la capacidad de decidir quién, como resultado de una elección transparente, es el presidente de México”.

Explicó que Bush se adelantó a felicitar a Calderón durante un vuelo entre Washington y Chicago “porque al menos era la percepción de que había habido una determinación oficial”.

En cuanto al tropiezo diplomático del jefe de gobierno español, una fuente de La Moncloa se excusó diciendo que la llamada de felicitación a Calderón “fue la que se efectúa normalmente a quien las instituciones electorales oficiales proclaman como candidato más votado, sin que ello suponga prejuzgar en un sentido o en otro el resultado de una posible impugnación del escrutinio ante la justicia”.

“La reacción del presidente socialista se basó en los tiempos y tonos con que, el viernes mismo, los medios de comunicación españoles dieron como vencedor en la contienda a Calderón, desdeñando los anuncios de impugnación de los seguidores de López Obrador y pasando por alto la legislación que determina que son los tribunales electorales -y no el IFE- quienes tienen la última palabra”.

La precipitación del gobierno español fue percibida como un desaire a los votantes mexicanos que se sintieron defraudados por el curso de los comicios y a los propios dirigentes de la coalición “Por el Bien de Todos”, señala en su artículo La Jornada.

Por último, en Caracas, el viceministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Pavel Rondón, rechazó las declaraciones de Felipe Calderón, quien dijo que “lamentaba decepcionar” con su “triunfo” al gobierno de Hugo Chávez. “No nos decepciona ni nos alegra, sencillamente lo tomamos en cuenta”, dijo.

Con información de La Jornada