Insiste Coparmex en privatizar generación de electricidad

Luego de que el pasado viernes el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, expusiera las razones por las que es imperativo aprobar la Reforma Eléctrica, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) rechazó de forma categórica cualquier “descalificación” y señalamientos hechos “sin fundamento” en contra de las empresas privadas y los inversionistas.

“Estas imputaciones irresponsables en contra de un sector no abonan al crecimiento de nuestro país y al interés común de impulsar el avance de la industria eléctrica -particularmente de la CFE- en condiciones de justicia, donde se respete el Estado de Derecho y se promueva la libre competencia”, dijo José Medina Mora Icaza, presidente de Coparmex.

En un discurso sumamente ambiguo señalan que “En Coparmex hemos manifestado en reiteradas ocasiones nuestra disposición al diálogo y al trabajo conjunto para lograr, desde el fortalecimiento de la CFE, que nuestro país alcance la seguridad energética, necesaria para elevar la calidad de vida de los mexicanos y para favorecer la creación de nuevas empresas y empleos”.

La cúpula de Coparmex dice buscar un espíritu de cooperación y afirma que los empresarios del ramo eléctrico han invertido en el sector, evitando mencionar que lo han hecho con recursos de la banca de desarrollo, en energías limpias “mas baratas”, sin explicar que el costo es calculado excluyendo almacenamiento y distribución de la energía generada.

“Los empresarios de México hemos actuado en el marco de la ley, hemos invertido y confiado en nuestra Nación para contribuir a la generación de energías limpias, que para los usuarios finales sean más baratas y menos contaminantes, pues hasta hoy, nuestro marco regulatorio lo permite”, señalan.

Basados en la falsa premisa de que son “socios” en empresas de autoabasto, cuando en realidad son clientes, se defienden diciendo que “Afirmar que los empresarios no pagan y no invierten, es falso” y aseguran que ellos sólo buscan que en México haya “energía para todos, que sea limpia, que sea barata, que impulse el desarrollo de México y nos permita como nación, cumplir con nuestros acuerdos internacionales”.

Y más aún, Coparmex intenta seguir engañando a la sociedad con la idea de que la CFE “no tiene capacidad” para generar energía eléctrica suficiente para abastecer las necesidades del país, cuando ese concepto se basa en el impedimento legal impuesto por la reforma energética peñanietista para que la paraestatal utilice al cien por ciento su capacidad generadora a través de las plantas hidroeléctricas, geotérmicas y nucleares, con lo que estaría garantizado el abasto con tecnologías limpias y el cumplimiento de los compromisos internacionales.

“No estamos en contra de que exista una regulación firme en materia energética, pues esperamos que el Estado continúe siendo garante de la electricidad para los mexicanos; sin embargo, sí estamos a favor de que los mexicanos contemos con un servicio de mayor calidad y a un mejor precio, lo que en el corto plazo resulta imposible para la CFE, pues no cuenta con recursos para invertir en generación, transmisión, distribución y comercialización”, afirman.

Con la idea de que sus nociones privatizadoras son aceptadas, sugieren que la CFE se concentre en la transmisión y distribución, dejándoles a los privados el negocio de la generación, lo que colocaría a México en las manos de la voracidad empresarial, con las consecuencias que ahora vemos en España, por ejemplo.

“Reiteramos nuestra disposición para aportar ideas que generen acuerdos, pues los mexicanos y el Gobierno de México cuentan con la experiencia del sector empresarial para encontrar juntos mecanismos que nos garanticen la generación de energía eléctrica desde el respeto a las leyes y normas que rigen este importante sector de la vida nacional”, dicen.