Durante la conferencia mañanera de este viernes, que en esta ocasión se llevó a cabo desde la Base Aérea Militar 18 en Sonora, el Presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que la española Iberdrola, empresa privada de generación de electricidad que en su país de origen elevó los costos de la energía en 500 por ciento en tan sólo una semana, sumiendo a los habitantes en la pobreza energética, es quien hace y financia, junto con sus cómplices mexicanos, el fuerte cabildeo en contra de la Reforma Eléctrica.

Es por ello que el mandatario mexicano pidió recordar el profundo daño que esta empresa ha ocasionado en nuestro país, como el hecho de que es falso que trajeran inversión extranjera a México, ya que su instalación fue completamente financiada con fondos mexicanos, o que en la actualidad basa sus rendimientos en subsidios otorgados por la Comisión Federal de Electricidad.

Es por eso, dijo el titular del Ejecutivo, que a ésta empresa, así como a OHL y Repsol, les debe quedar claro que ya hubo un cambio en México y que no se puede saquear al país, porque no es tierra de conquista y que el Presidente mexicano no va a permitir que se afecte a nuestros conciudadanos como lo han hecho en España.

“Me tocó hablar con el presidente del consejo de Iberdrola, el señor, me imagino que allá no sé el comportamiento las reuniones con el rey o en las reuniones con el presidente de España, pero acá quiso actuar con un protagonismo irrespetuoso. (…) Pero ya quién sabe cómo actúa, yo creo que tiene mucha influencia porque allá sube y sube el precio de la luz y ellos son los que controlan”, reveló.

Resaltó López Obrador, que gran parte de la influencia política de Iberdrola radica en el hecho de que tienen por costumbre contratar a ex funcionarios de los gobiernos salientes para aprovechar sus relaciones políticas y la información privilegiada que éstos poseen, posiciones aceptadas sin pudor por los servidores públicos después de haber beneficiado a la empresa cuanto hubieran podido.

Sin embargo, el Jefe del Ejecutivo aclaró que el diferendo no es con el pueblo de España, que ha sufrido los abusos de esas empresas que depredan hasta en su propio país, sino con éstas y con las autoridades de aquel país que las solapan.

“Es como si dijéramos que Telmex es México, es más, ni siquiera el gobierno de España es el pueblo español, ni el gobierno de México es el pueblo de México, son cosas distintas, para no equivocarnos. Las diferencias las tenemos arriba y además tenemos pruebas de lo que decimos”, puntualizó.