Gobiernos de EU y México acuerdan acciones conjuntas contra el tráfico de armas y personas

Derivado del Entendimiento Bicentenario de Seguridad, firmado hace pocos meses entre México y Estados Unidos y un par de días después de que las 11 empresas fabricantes de armas demandadas por México en EE.UU respondieran acusaciones de comercio negligente.
Tuvo lugar en Tijuana, B.C., la reunión bilateral sobre procuración de justicia, en donde se tomaron acuerdos concretos para combatir el tráfico de armas y personas en la frontera norte de nuestro país.

Este encuentro fue encabezado por el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja, el embajador de los Estados Unidos en México, Ken Salazar y el fiscal general adjunto Bruce Swartz, y tuvo el objetivo central de hacer frente al flujo ilegal de armas en ambos lados de la frontera.

Los funcionarios discutieron las vías para fortalecer la coordinación existente, enfatizando el intercambio de información, con el propósito de combatir el tráfico de armas y de personas en la región, dando seguimiento a los objetivos planteados en las reuniones bilaterales entre los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden durante la IX Cumbre de Líderes de América del Norte.

El encuentro, en el que estuvieron presentes funcionarios de seguridad de alto nivel del gobierno mexicano, así como representantes de las principales agencias policiacas y de investigación criminal norteamericanas, se acordó una estrategia basada en proteger a la gente, prevenir los delitos transfronterizos y, perseguir a las redes criminales, siempre protegiendo los derechos humanos y promoviendo la prosperidad, todo con un calendario establecido para la presentación de datos y resultados.

Las partes reconocieron que el diagnóstico de que la actual política de drogas, basada en el prohibicionismo y la criminalización del usuario, no ha sido efectiva, por lo que deben atenderse las causas estructurales de la violencia y por ello el nuevo mecanismo de Entendimiento Bicentenario atiende las preocupaciones concretas y cotidianas que comparten México y Estados Unidos.

En el objetivo de proteger a la gente contemplan acciones de salud y en contra de las adicciones, reducir la explotación de personas vulnerables, además de abordar las causas fundamentales de la violencia y promover los derechos humanos respondiendo a las necesidades de las víctimas y las comunidades.

Se acordó también enfocarse en los actores y facilitadores de la violencia, realizar investigaciones de homicidios de manera efectiva y consistente, profesionalizar los sistemas de impartición de justicia penal y aplicación de la ley y combatir la violencia de género.

En lo referente a los delitos transfronterizos, se buscará reducir la capacidad de las Organizaciones Criminales Transnacionales, prevenir el tráfico de drogas, armas, personas, fauna y flora silvestre, así como la trata de personas, reducir el tráfico de armas, desmantelar las cadenas de suministro ilícitas, así como garantizar el transporte y comercio seguros.

El tercer objetivo será desmantelar las redes financieras ilícitas y reducir la capacidad de beneficiarse de actividades ilegales, así como también el financiamiento de actividades ilegales y reforzar la capacidad de los actores del sector de seguridad y procuración de justicia y aumentar la cooperación bilateral para facilitar la extradición de personas.