El infierno; Guanajuato es el estado más peligroso para ser policía

De acuerdo con una estación realizada por Causa en Común con base en notas periodísticas, de 2018 a enero de este año, Guanajuato encabeza el listado de las regiones con más agentes policiales asesinados con 148 elementos; seguido del Estado de México con 77; Guerrero con 72; Chihuahua con 68 y Michoacán con 59.

La mayoría de los elementos de seguridad muertos son del orden municipal, con 482 adscritos fallecidos; el caso siguiente es el de los policías estatales con 413 defunciones; así como 58 bajas en el ámbito federal.

Este reporte es un parteaguas importante, ya que no hay registros oficiales por parte del gobierno federal sobre elementos policíacos asesinados, sin embargo, falta fortalecer la metodología de la investigación para evitar sesgos en la información, explicó Julio Ríos, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) durante la presentación.

En enero, en conferencia matutina el presidente López Obrador señaló que Guanajuato “se está saliendo de lo normal” en materia de incidencia delictiva y agregó que esa región concentra el 15% de los homicidios diarios de todo México, pero en el caso del último fin de semana de enero, la cifra aumentó 20%.

Para febrero, el mandatario anunció la inauguración de cinco cuarteles de la Guardia Nacional en los estados donde se presentan mayores índices de violencia, entre ellos se encuentra Guanajuato, así como Jalisco y Michoacán.

Durante 2019, esta región del bajío registró 10,881 carpetas de investigación y averiguaciones previas por presunta comisión de delitos, lo cual la coloca entre los primeros cinco estados con mayor incidencia delictiva, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Por su parte, la presidenta de Causa en Común, María Elena Morera Mitre, explicó que para mejorar la problemática se debe hacer una revisión salarial de los elementos policíacos, ya que la mayoría gana menos de 10,000 pesos mensuales; además de capacitar en uso de armas y dotar del equipo de trabajo necesario; así como indemnizar de manera inmediata a las familias en caso de que el elemento se seguridad fallezca.

En el país, los elementos de la policía preventiva municipal y estatal son quienes tienen el nivel más bajo de confianza de la ciudadanía, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Para cambiar esta percepción, se debe romper el círculo vicioso de no capacitar a los elementos de seguridad por “ser corruptos e ineficientes”, ya que al mejorar las condiciones laborales se mejora la atención ciudadana, refirió David Blanc, investigador de la organización.

“Hay que mejorar condiciones laborales de nuestros policías, de nuestros operadores, y desarrollo institucional, entendido como ascensos, capacitaciones, prestaciones, salarios, jornadas laborales a nivel sistema”, agregó.

Con información de Noticias ZMG.