De Hoyos acusa a AMLO de ‘traición’ por no consultar a los ‘patrones’ por iniciativa que regularía el outsourcing

Tras el anuncio del gobierno de México de regular el outsorcing, el dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, expresó su descontento.
A través de su cuenta de Twitter, De Hoyos Waltar señaló que lo que propone el gobierno de López Obrador es una traición al sector empresarial, pues asegura que no se consultó al sector privado.

El también líder de la iniciativa “Sí por México”, movimiento de oposición al Gobierno federal, dijo que la colaboración en materia laboral, se acordó con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pero “no cumplen”, dijo.

De Hoyos dijo que la iniciativa del gobierno federal sobre la subcontratación laboral es nociva para la creación de empleos. Agregó que sin ser consultada con trabajadores y empleadores, viola obligaciones de México en materia de diálogo social tripartita ante Organización Internacional del Trabajo.

A través de un documento que De Hoyos compartió, señaló que con esta iniciativa, el Gobierno no acató el Convenio número 144 de la OIT que promueve el tripartismo y el diálogo social, mismo que asegura que las voces de las organizaciones de empleadores y trabajadores sean escuchadas.

Asegura que esto provocaría, según datos del Censo Económico 2019, una condición de indefensión a 4.6 millones de personas ocupadas en este país bajo esta modalidad e incluso podría afectar la competitividad del país en el marco del TMEC.

Dijo además que la subcontratación laboral es una figura utilizada y reconocida en todo el mundo que, empleada correctamente, conforme a las leyes, obligaciones sociales y fiscales a los trabajadores, fomenta el empleo, la economía formal y la inversión.

Por lo que hace un llamado para construir un nuevo andamiaje legal a partir del consenso con el sector privado, ya que se tenía el compromiso del Gobierno Federal de que así fuera y ello no se cumplió.

Esta reforma es inflexible y unilateral, anticipamos el riesgo de un triple daño: un deterioro mayor de la crisis económica, un aumento de la informalidad y la inhibición a la creación de nuevos empleos. Aunado a ello, pensar en la prohibición total de la Subcontratación Laboral conocida como outsourcing será un freno adicional al crecimiento económico.