Mediante un comunicado, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), informó que trabaja en un proyecto piloto, que le permitirá a la trazar la hoja de ruta para su incorporación a la economía del hidrógeno verde para impulsar la producción de energía eléctrica, con el que busca minimizar la dependencia de gas natural y reducir las emisiones de gases efecto invernadero.

Esto debido a que México tiene una fuerte dependencia a la importación de gas natural para la producción de energía eléctrica, pues más del 50 por ciento de la producción de energía eléctrica del Sistema Eléctrico Nacional es de Centrales de Ciclos Combinados, las cuales utilizan dicho hidrocarburo como combustible primario.

Sin embargo, el país cuenta con las condiciones geográficas y climáticas para producir hidrógeno verde a partir de energía solar con bajos costos a nivel mundial, en lugares como parque fotovoltaico de Puerto Peñasco, por lo que sería ideal integrar a los proyectos de energía fotovoltaica la electrólisis para la generación de hidrógeno verde, que consiste en la descomposición del agua en hidrógeno y oxígeno por la aplicación de electricidad.

Con esto, los parques fotovoltaicos tienen un doble uso, pues ya no solamente serán dedicados a la generación directa de electricidad, sino también para la producción de hidrógeno verde.

“Está en proceso el desarrollo del Proyecto Piloto Hidrógeno Verde en al menos dos sitios propuestos donde existan los insumos necesarios para su producción y para su aplicación posterior en tecnologías de combustión, contemplando los equipos auxiliares necesarios para su manejo seguro”, señala la CFE.

Esta tecnología se basa en la generación de hidrógeno —un combustible universal, ligero y muy reactivo— a través de un proceso químico conocido como electrólisis. Este método utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua, por lo que, si esa electricidad se obtiene de fuentes renovables, produciremos energía sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera.

Esta manera de obtener hidrógeno verde, como apunta la AIE, ahorraría los 830 millones de toneladas anuales de CO2 que se originan cuando este gas se produce mediante combustibles fósiles. Asimismo, reemplazar todo el hidrógeno gris mundial significaría 3.000 TWh renovables adicionales al año —similar a la demanda eléctrica actual en Europa—