Cabeza de Vaca benefició a 3 empresas fantasma a lo largo de su gestión en Tamaulipas

El gobernador panista de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, supuestamente benefició a tres empresas con contratos y adjudicaciones a lo largo de su administración. No obstante, estas firmas resultaron ser fantasmas.

De acuerdo con el medio de noticias Milenio se trató de las empresas Inmobiliaria RC Tamaulipas SA de CV y Barca de Reynosa SA de CV, ambas de Baltazar Higinio Reséndez Cantú; y T Seis Doce SA de CV, dónde es accionista y apoderado es Juan Francisco Tamez Arellano.

Según lo informa la solicitud de desafuero de la Fiscalía General de la República (FGR) contra el gobernador Cabeza de Vaca, esas compañías “sirvieron para la ‘organización criminal’ liderada por el gobernador para ‘echar a andar un esquema de lavado de activos’”.

Por su parte, la Inmobiliaria RC Tamaulipas. Tuvo ingresos por la cantidad de 95 millones 950 mil pesos, en 2017, primer año de administración de Cabeza de Vaca; en 2018, recibió a 136 millones 660 mil pesos; y en 2019, 309 millones 570 mil pesos.

Además, “obtuvo de manera directa dos contratos por 48 millones 634 mil pesos para la construcción de un centro de justicia en Reynosa y una unidad de docencia para la entidad, que no se han concluido”.

En este mismo sentido, Barca de Reynosa SA de CV. “Ganó una licitación por 5 millones 948 mil pesos para la pavimentación de dos calles: Cerro del Cubilete en la Colonia Almaguer y Hierro en la colonia Villas de La Joya, ambas en Reynosa”, afirmó Milenio.

Por otra parte, T Seis Doce SA de CV. Resultó ser un taller mecánico, esto fue confirmado por elementos de la policía ministerial, lo que llevó a etiquetarla como una firma fantasma y la empresa declaró, de 2014 a 2019, “en ceros sus ejercicios fiscales ante el SAT”.

Esta compañía le compró un departamento al gobernador panista García Cabeza de Vaca y su esposa, por la cantidad de 42 millones de pesos en 2019. Este inmueble se encuentra ubicado en Camino Alto Lerma en Santa Fe, y el costo fue liquidado en seis pagos entre los meses de junio a diciembre de ese mismo año.

No obstante, la UIF detectó que esta empresa hizo un deposito por 33 millones 400 mil pesos más, con lo que consideró que “puede presentar un acto que sugiera un conflicto de interés no reportado”.

Finalmente, lo anterior se concluyó porque Tamez Arellano, propietario de la empresa, “recibió 33 millones de pesos de Reséndez Cantú, quien es a su vez contratista del gobierno de Tamaulipas y declaró en ceros ante el SAT entre 2014 y 2018”.

Con información de La Octava