Al ser solicitada su opinión, durante la conferencia mañanera de este miércoles, sobre el asunto existente entre la Gobernadora de Campeche, Layda Sansores y el coordinador de la bancada morenista en el Senado, Ricardo Monreal, el Presidente Andrés Manuel López Obrador respondió que él “no se mete” en esos temas y que, además, no afectan al partido ni al movimiento.

Y es que, debido a la profunda repolitización de la población en nuestro país, las dirigencias dejaron de influir en la opinión pública, pues el pueblo ya es políticamente mayor de edad y no se deja engañar, tomando sus propias decisiones.

“No me meto en eso, y tampoco me preocupa porque ya hay un pueblo muy politizado y muy unido, a veces los dirigentes no quieren aceptar esa nueva realidad y ya no son tan importantes los dirigentes no somos tan importantes. El papel protagónico en estos tiempos de transformación lo tiene el pueblo por eso no pueden los oligarcas conservadores con sus medios de información, con sus intelectuales orgánicos, todavía pueden manipular a una buena cantidad de gente, como se ve en la marcha (en defensa del INE), pero poco a poco va concientizándose más gente, sobre todo los jóvenes”, dijo el mandatario.

Esto a raíz de que, entre el material que recibió Layda Sansores y con el que está exhibiendo, desde hace varias semanas, al presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, surgieron algunas conversaciones de Ricardo Monreal en diversas conversaciones, mismas que la gobernadora presentó en su programa “Los Martes del Jaguar” y, ante esto, el senador, que se sintió agredido, procedió a interponer varios amparos, lo que solo logró exacerbar los ánimos entre los dos.