La familia del Pato Merlín finalmente consiguió los derechos de marca de su amada mascota para que nadie más lucre con su imagen.
El Pato Merlín es un miembro más de la familia Gómez López. En las últimas semanas, se convirtió en uno de los personajes más reconocidos de las redes sociales en México.
TE PUEDE INTERESAR:
Detienen a Güero Pink, jefe regional de célula delictiva que opera en Sinaloa
Las apariciones del ave en la Alameda Central de la CDMX, sus videos virales y su presencia durante el Mundial 2026 le ganaron una base de seguidores que pocos influencers humanos logran.
La popularidad del Pato Merlín llegó a tal punto que Poncho de Nigris ofreció hasta 800 mil pesos por adquirirlo. La familia rechazó la oferta, pues la mascota nunca estuvo a la venta, pero sí necesitaba protección legal; sobre todo, porque alguien más estaba intentando apropiarse del nombre.

Pato Merlín obtiene constancia de registro ante el IMPI
El registro no fue automático. Cuando la familia Gómez López advirtió que una persona de Yucatán intentaba registrar el nombre Pato Merlín antes que ellos, acudió al IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) para reclamar la titularidad del personaje que habían creado y cuidado.

Se presentaron dos solicitudes de registro con los números de identificación 3646513 y 3646554 a través de Marcanet; esto, en la plataforma en línea del IMPI.
El registro del Pato Merlín fue aceptado formalmente el 22 de junio de 2026; este cubre tanto el nombre del ave como su diseño tridimensional. Además, abarca las categorías de educación, entretenimiento, actividades deportivas y culturales.

Este 26 de junio se entregó formalmente la constancia, en un acto encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el director del IMPI, Vidal Llerenas. En su oportunidad, la familia declaró:
“Estamos muy contentos porque recibimos en manos del secretario Ebrard nuestro registro”.

En una publicación hecha en la cuenta oficial de Instagram del Pato Merlín, la familia compartió su “acta de nacimiento”:
“¡Yuju! ¡Yuju! Lo logramos familia, soy un Pato auténticamente mexicano. CUAK! Ya tengo mi acta de nacimiento impresa, gracias IMPI, Cuak!”.
Ver esta publicación en Instagram
¿Qué implica que Pato Merlín sea marca registrada?
Con la constancia, Karla Ivette Gómez López es la única persona en México que puede usar comercialmente el nombre y la imagen de Pato Merlín. Nadie más puede fabricar productos, lanzar campañas publicitarias, abrir cuentas con ese nombre o utilizar la figura del ave con fines lucrativos sin su autorización.

El registro también resuelve cualquier intento futuro de terceros por apropiarse del nombre, pues chocará directamente con los derechos ya inscritos en el IMPI.
La familia cuenta ahora con una herramienta legal para actuar ante infracciones; asimismo, podrá exigir el retiro de productos no autorizados y negociar licencias de uso, si así lo decide.

En términos prácticos, Pato Merlín pasa de ser un personaje viral a ser un activo con valor jurídico. Por este motivo, se encuentra tan protegido como cualquier otra marca comercial registrada en el país.
Gracias al IMPI y a la Secretaría de Economía, la familia Gómez López tiene ahora algo que ningún número de seguidores puede sustituir; un papel que acredita que Pato Merlín es una marca legalmente protegida en México.
Ver esta publicación en Instagram
No olvides seguirnos en FACEBOOK, X, INSTAGRAM, YOUTUBE y TIKTOK

