¿En verdad hay desabasto de medicamentos?

En la opinión de Elí González
@calacuayoMX

Desde la llegada de AMLO al gobierno de México, si inició una purga en los sistemas de suministros de medicamentos. Y fue desde entonces que la oposición inició una guerra encarnizada contra el gobierno, incluso utilizando imágenes de otros países, para posicionar su campaña negra de la escasez de medicamentos en nuestro país.

La oposición utiliza la manipulación de la gente más vulnerable. Esos que se creen todas sus mentiras y las replican, creyendo ciegamente en sus líderes a pesar de tener todos las pruebas de su corrupción.

Según las estadísticas en gobiernos pasados, la escasez de medicamentos oncológicos eficaces, cobraba la vida de más de 2 mil niños por año. Un índice claro que en este gobierno, la cifra ha bajado considerablemente.

Lo que tampoco dicen es que en México se ha implementado un nuevo sistema de contrataciones públicas, donde una pieza clave es la compra consolidada de medicamentos y material de curación. La escasez es un cuento barato de la oposición.

Lo que realmente está pasando es que ya no son ellos (la oposición) los proveedores de medicamentos, los que vendrían a precios 1000% superiores a sus precios reales, los que siempre facturaban medicamentos que nunca llegaban a las clínicas y hospitales. Eso es lo que está pasando y les duele haber perdido ese negocio.

El gobierno de López Obrador ha transitado hacia un sistema más abierto y transparente para obtener mejores condiciones de precio y calidad, a partir de una mayor participación de proveedores, dejando fuera de competencia a ese cártel que operaba a su antojo y le cerraba las puertas a la competencia real.

Eran ellos, los mismos políticos del PRI y del PAN, los dueños de las empresas proveedoras; eran ellos los que tabulaban los precios a su antojo y que en complicidad con cada gobierno en turno, vendían cantidades estratosféricas de medicamentos, pero suministraban el 10% de lo que facturaban.

Entre toda la criminalidad de poner en juego la vida de los mexicanos, también le robaban a la nación presentando facturas falsas, compradas con las factureras evasoras de impuestos.

Desde 2019 la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, a quien se le encomendó la tarea, ha encontrado perversa resistencia a la compra consolidada de medicamentos, que tan solo en 2019, generó ahorros por más de 5 mil millones de pesos.

Los cambios aplicados son exitosos, pues no sólo fue por comprar los medicamentos de manera consolidada, sino capacitar a los médicos para que revisaran sus tratamientos terapéuticos y recetaran nuevos fármacos a sus pacientes.

En estos años se ha encontrado que prácticamente en todas las especialidades médicas había monopolios o los proveedores de los medicamentos. Y se hacían por encargo. Casi todos los mandos medios y altos recibían su rebanada del pastel, operando cuál “cártel”.

Siempre se supo tal situación, pero no se podía comprobar, hasta estar dentro. Y fue así como el gobierno de AMLO y su equipo de salud, encontró que había una “privatización subrepticia” del sistema de salud del país, que dejó al gobierno sin capacidad de respuesta y que permitió la formación de monopolios y oligopolios. Todo un cártel, una organización criminal.

Se encontró que mil 400 laboratorios estaban “sometidos” por siete distribuidores de medicamentos, de los cuales tres eran los preponderantes del mercado.

El Dr. Hugo López-Gatell acaba de explicarlo en la entrevista con el Chamuco TV. Y eso es lo que los tiene al borde de la histeria, ya que quienes perdieron el negocio fueron precisamente la oposición, (el PRIAN).

El gobierno actual rompió con el sometimiento de la industria e inició una licitación de fármacos y una de distribuidores.

Es falso que exista desabasto de medicamentos. El gobierno tiene cubiertos todos los frentes. Pero todos sabemos que no se puede purgar de tajo, a esos directivos médicos que están desesperados al no poder sostener su ritmo de vida. Ese ritmo al que estaban acostumbrados viviendo de lo ilícito.

También sabemos qué la mayoría del personal médico es gente honesta y trabajadora. Pero la maldad permeó en los altos y medios mandos.

El gobierno ha garantizado el abasto de medicamentos en el país, e implementó alertas sobre cualquier reacción adversa o mal comportamiento de un fármaco.
No se puede ni debe permitir que circule un medicamento de mala calidad que ponga en riesgo la salud de las personas.

Hubo un caso de un medicamento (metotrexato) para combatir el cáncer, donde el único laboratorio que lo producía en México era PiSA, al que la Cofepris le suspendió la línea de producción por no contar con el certificado vigente de buenas prácticas de fabricación.

PiSA decía tener en inventario 17 mil unidades de producto supuestamente estériles, lo cual significa que no estaban contaminadas.

No sacó las dosis al mercado, porque presuntamente quería que la Cofepris liberara los permisos para que pudiera volver a comercializar el producto, pero el laboratorio no mostró intención ni voluntad de resolver el problema sanitario.

Y es aquí donde se suscitó momentáneamente un desabasto deliberado o “inducido” del metotrexato, por lo que para subsanar la demanda del fármaco, el gobierno de México buscó proveedores nacionales con registro sanitario.

Se encontraron seis en México, pero ninguno lo estaba produciendo. Entonces la secretaría de salud, tuvo que adquirirlo en Francia.

De inmediato se compraron 38 mil 200 unidades al laboratorio Mylan, que ofreció al gobierno mexicano un buen precio y entrega rápida.

El caso metotrexato fue la primera muestra de la importancia de poner piso parejo y transparente a los proveedores de medicinas, sin caer en monopolios y estar secuestrados por un cártel delictivo que es operado por el PRIAN.

El gobierno de México no ha querido perjudicar a nadie deliberadamente. Lo que hizo y está haciendo, es eliminar burocracias y vicios que en gobiernos pasados existían con una industria que se acostumbró a operar al margen de la ley.

Si queremos un México exitoso y libre, tenemos la obligación de luchar de la mano del gobierno, contra esa mafia a la que no le importan las vidas, solo les interesa el poder y el dinero.

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