AL ROJO VIVO: EPN, aspiracionista que se colgó de México para seguir estudiando, aunque no le sirvió para nada

Ahora que está en boga el tema de la consulta popular de juicio ex-presidentes, es muy común que tomemos nuestro celular, tableta, computadora y busquemos información sobre los últimos 5 Presidentes de la República que antecedieron el Presidente López Obrador.

Todos tienen, directa o indirectamente, la lengua muy larga y la cola todavía más larga, ya sea directa o indirectamente, y de eso no se salvan ni Peña, ni Calderón, ni Fox, ni Zedillo, ni Salinas.

Paralelamente está el tema de las declaraciones de AMLO sobre la clase media que han tergiversado hasta el hartazgo en los medios de comunicación tradicionales, a tal grado, que han llegado decir que el Presidente “desprecia” a los llamados clasemedieros.

Varios personajes de dudosa reputación como el señor Max Kaiser, a quien mencionamos en un video sobre el tema, se autodefinen como clase media cuando en realidad no lo son y sólo se valieron de su influencia y poder para progresar, que es precisamente lo que el Presidente de la República realmente criticó.

En este sitio se encuentra un ex-presidente que está a dos patadas de la ser sometido a una exhaustiva investigación: el Priísta Enrique Peña Nieto.

Este personaje se aprovechó de su posición socioeconómica y de poder para anotarse una palomita más en su currículum académico, ya que

Peña Nieto se dió el lujo de estudiar y terminar una maestría mientras aún desempeñaba su cargo como Presidente de la República.

El Mandatario del que podría ser el sexenio más corrupto de la Historia, estudió la Maestría en Administración en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tec de Monterrey) en el campus  del Estado de Nuevo León.

Según consta en el Registro Nacional de Profesionistas, la cédula de grado que expidió a nombre de Enrique Peña Nieto es del 2017.

Peña Nieto realizó sus estudios de posgrado mientras se desempeñaba como Presidente de la República, lo que explicaría de alguna forma el por qué de la rampante corrupción y la pésima administración ya que, siendo optimistas (aunque no necesariamente realistas), el también llamado hellboy de Atlacomulco, se dedicó a estudiar en vez de gobernar.

Sabiendo que un estudio de posgrado de este tipo, aún en forma intensiva, dura al menos 18 meses (1 año y medio), quiere decir que Peña inició sus clases en 2015, casualmente, el años a partir del cual, según él, ya no habría gasolinazos.

Lo anterior, estimado lector, demuestra que los aspiracionistas no sólo están en la clase media, sino que también están en las clases altas y para muestra tenemos al ex-presidente Enrique Peña Nieto y, en menor medida a Max Kaiser, quienes se aprovecharon de su posición y recursos para ampliar su preparación académica mientras desempeñaban sus funciones en la administración pública federal.

De esta forma, la oposición moralmente derrotada y todos aquellos que la apoyan quedan en ridículo, otra vez, al criticar las declaraciones del Presidente López Obrador sobre el aspiracionismo, siendo que ellos mismos son quienes lo representan.

No está mal querer progresar y aspirar a más pero, por favor, que sea por méritos propios y recursos también propios (en la medida de lo posible) y no sabiendo que para tener aquello a lo que se aspiró alguna vez, se tuvo que aprovechar de recovecos legales y abuso en las percepciones económicas como lo eran los sueldos y prestaciones hasta antes de la llegada de Andrés Manuel a la Silla Presidencial.

@Cr_Politico