¿QUÉ PASARÁ CON CIENFUEGOS?

Por: @DavidVargasA18

Su primer vínculo con el cártel de Sinaloa, fue cuando era comandante de la zona militar en Acapulco y ahí empezó a trabajar con Arturo Beltrán Leyva.
La vida de Cienfuegos cambió radicalmente, Acapulco, le empezaba a generar millones de dólares, dejando y garantizando la entrega de la cocaína por el mar de este Municipio de Guerrero. Iniciaba con el pie derecho, trabajaba para los de Sinaloa ya sin parar. Arturo controlaba Acapulco y el estado de Guerrero. La relación con este narcotraficante era demasiada cercana, sus reuniones eran ya casi a diario porque los colombianos sabían que Acapulco estaba tomado por el cártel del pacífico. En ese entonces ningún cargamento fue detenido por la marina ni por los militares.

El rostro retador de Cienfuegos, se convertía en una cara llena de felicidad, trabajando en la seguridad de todos los cargamentos que traían por el pacífico. Acapulco en ese entonces era la joya de la corona, era cuidarla como la niña de sus ojos, y él como buen militar disciplinado y obediente la cuidaba, la limpiaba, la tranquilizaba, la pulía, lo tenía en ese nicho que Ismael el “Mayo” Zambada le había ordenado, por medio de Acosta Chaparro y Arturo Beltrán. En ese entonces todo era calma, en las playas de Acapulco, su tranquilidad era como esas olas que van y vienen dejando sólo ese sonido que transmite paz en la mente y armonía en el cuerpo.

Los cargamentos, para ese entonces eran cada 15 días, las toneladas que bajaban en Coyuca de Benítez, en Barra Vieja y en el muelle de Acapulco eran simplemente trabajo de rutina. Nadie los molestaba, nadie interfería en sus movimientos para que la droga bajara intacta, en silencio. La cocaína navegaba como pez en el agua, y llegando a tierra caminaba como caballo pura sangre. Galopaba, con sus patas musculosas y de repente bailaba de alegría porque lo trataban bien a su llegada en tierras mexicanas.

Su vinculación con Sinaloa, era más estrecha conforme pasaba los años. Aún con el pleito de Arturo con el “Mayo”, el siguió trabajando para Zambada. Con la muerte de Arturo el enlace siguió siendo Acosta Chaparro y García Luna. La determinación presidencial de Calderón y Peña Nieto era que Zambada controlara el mercado en toda la zona del pacífico teniendo como llegada principal al mejor consumidor del mundo EU. “El Mayo” tenía un crecimiento de su organización criminal que nadie lo paraba. El estado mexicano lo tenía agarrado en un sólo puño, fuerte y confiado de que los presidentes estaban a las órdenes de él. Esa simbiosis del estado con el narcotráfico era inamovible, era esa planta que salía de la misma raíz. Decía el “Mayo” a Cienfuegos ya siendo secretario de la defensa nacional con Peña Nieto: “nuestra unión es como el maíz y la mazorca, crecen juntos y nos da de comer a todos”.

La llegada a México de Cienfuegos, quitando los cargos en EU, y abriendo una carpeta de investigación la FGR, es el inicio de varias diligencias para entregar información muy valiosa para la fiscalía. El estar en su casa es parte de la averiguación. Él podrá ser llamado cuando la FGR lo requiera. Ahí empezará a decir quienes estaban involucrados y enriqueciéndose de manera ilícita por el trasiego de la droga. En la FGR tendrá que desgranar todo. Es quitar de la mazorca maíz por maíz. Es informar de cómo en los sexenios de Calderón y Peña Nieto, el narco estado cobró vigencia.

La investigación no solo viene en esa valija diplomática que entregó EU. Sino la mejor información es la que de Cienfuegos y la investigación profunda que realice la FGR.
La derecha pondrá sus barbas a remojar porque esto tendrá un efecto dominó. Y quedará el antecedente de que un general puede y debe ser juzgado en México, como una nación independiente y soberana.

Gana AMLO y el pueblo, que Cienfuegos sea consignado por un juez. Cienfuegos tiene un historial de un narcotraficante. Hay elementos de pruebas contundentes para que la justicia en este caso sea una realidad. Quizás Cienfuegos no sea encarcelado. Puede tener arraigo domiciliario, cumpliendo su condena que será poco tiempo por la edad que tiene. Pero juzgarlo y consignarlo es lo más indicado. Esto no afecta a los militares, sino al contrario, los fortalece. México necesita justicia. Y la aplicación de la justicia es parte nodal de la transformación de México. Es imprescindible que no haya impunidad.

Confiemos en nuestro presidente, que es una persona íntegra e inteligente. Su valentía y esa capacidad de un estadista lo hace muy fuerte. Y el caso de Cienfuegos lo resolverá aplicando la justicia y que los culpables sean consignados. Llevará su tiempo, sí. Esperemos. El 2021 es un año de definiciones y determinaciones políticas y jurídicas que afianzará más a la 4T ganando la mayoría en el Congreso de la Unión. Y no olvidemos la consulta en agosto del mismo año, para el juicio a los expresidentes. Esto apenas comienza.

David Vargas Araujo.
Luchador social toda mi vida. Expreso político, encarcelado injustamente en el Penal de Máxima Seguridad de Puente Grande, Jalisco. Actualmente, asesor en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Afortunadamente, fui uno de los primeros presos liberados por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

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