La concubina del rey

Desde hace ya unos años la realeza española ha sufrido una estrepitosa caída frente al ojo público, desde la condena de Iñaki Undargarin, esposo de la Infanta Cristina, quien es hermana del Rey Felipe, por su implicación en un escándalo de corrupción; el caso Nóos, la cual se hizo pública en 2011 pero que no fue sentenciado hasta el 2018 a 6 años y 3 meses en prisión. Con esto la imagen de la corona se desmoronó casi por completo para los españoles.

Foto: La Infanta Cristina y su esposo Iñaki Undangarin/Cortesía

Hoy la fiscalía suiza investiga otro posible escándalo, esta vez los implicados son nada más y nada menos que el Rey Juan Carlos I y su ex-amante, la alemana Corinna zu Sayn-Wittsgenstein, quienes están en el ojo del huracán después de que se supiera que la concubina compró en 2015 una preciosa mansión de 11 habitaciones en Bridgnorth, Inglaterra, 3 años después de que el monarca le regalara la módica cantidad (nótese el sarcasmo) de 75 millones de dólares en agradecimiento a sus múltiples atenciones.

Foto: Corinna Larsen bailando con el Rey emérito Juan Carlos I/Cortesía

Sin embargo, la imagen del rey Juan Carlos no podía estar más mancillada, pues en 2012 su figura termino por destruirse, y el poco respeto que quedaba por sus hazañas se acabó, pues se dieron a conocer unas fotografías en donde se mostraba al monarca posando frívolamente frente al cuerpo yaciente de un elefante africano de 50 años con colmillos de más de metro y medio de longitud, y encima en plena crisis económica. El entonces Rey se encontraba en un safari en Botsuana junto a su amante, donde se rompió la cadera por una “caída” dentro de su casa de campaña de lujo. Cabe destacar que el safari fue un regalo de parte del soberano al hijo de corina por su décimo cumpleaños. Fue ahí donde la sociedad española se dio cuenta de dos cosas: La primera, que el rey era un despiadado cazador furtivo, y la segunda era la confirmación de un secreto a voces que había existido durante años: Juan Carlos I le era infiel a la Reina.

Foto: Polémica fotografía del rey frente al elefante muerto de 50 años/Cortesia

Para antes de este suceso, la imagen del entonces rey era respetada y casi intocable por haber sido partícipe en la transición de la dictadura a la democracia posterior a la muerte de Francisco Franco (quien lo coronó), y por haber estado al frente del intento de golpe de estado en 1981, pero después de este escándalo no había quien lo salve, y dos años después, tras múltiples protestas, abdicó al trono de España para salvar a la corona.

Foto: Juan Carlos I firmando su abdicación como Rey/Cortesía

La propiedad por la cual se armó todo este escándalo cuenta con 81 hectáreas en donde se encuentran construidas 5 casas de campo pequeñas junto a la casa principal, piscina, cancha de tenis y otra de criquet. La mansión, como ya se mencionó, tiene 11 habitaciones, sala de billar, biblioteca, múltiples cuartos de baño, bodega y salas de estar. Mientras el juez designado determina si la compra de dicho bien se hizo legalmente, Juan Carlos decidió que era apropiado refugiarse en Abu Dabi, y Sofía se mantendrá de vacaciones en Mallorca hasta finales de mes.

 

Foto: Mansión de Corinna Larsen en Bridgnorth, Inglaterra/Cortesía

En una entrevista exclusiva con la BBC, Corinna Larsen (como se le conoce), mencionó que consideraba extraordinario el hecho de que después de 40 años de modus operandi dentro de la empresa familiar, no fuera hasta ahora que se enfocaran en una persona, y casualmente fuera ella, haciendo referencia a las acusaciones de lavado de dinero. Y destacó que tenía la sensación de haber sido víctima de una encrucijada desde el suceso en Botsuana, donde aparentemente ha sido terriblemente acosada desde entonces por la prensa en una campaña de hacerla ver como una especie de Wallis Simpson, una corruptora de la monarquía y el matrimonio real en medio de una crisis económica, y que desde entonces ha sido observada de manera incómodamente cercana por los servicios de inteligencia españoles, llegando a ser invadida en su departamento en Mónaco mientras se encontraba de viaje con la excusa de “ser protegida de los paparazzis”, algo que era totalmente ridículo al tener una abierta relación de amistad con el príncipe Alberto, a quien tranquilamente pudieron haber solicitado apoyo si es que realmente tuvieran una preocupación genuina.

Foto: Familia Real Española/Cortesía

Es increíble ver cómo los miembros de la familia real no están exentos de la corrupción a pesar de tenerlo todo, demostrando como nunca es suficiente, y como entre palacios y lujos siempre hay espacio para el cinismo y el robo. Mantenidos y ladrones.