Además del efectivo, Grupo México donó el Hospital Comunitario de Ures y un terreno de para las plantas de tratamiento de agua.
Grupo México, empresa minera propiedad del empresario Germán Larrea, pagará más de mil millones de pesos por concepto de la remediación de daños que ocasionó en el Río Sonora.
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El conflicto entre Grupo México y el gobierno por uno de los peores desastres ambientales en la historia de la minería lleva más de una década, acompañado de tácticas dilatorias en los juzgados por parte de la minera.
Habitantes de la cuenca del Río Sonora llevaron el caso hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en 2020 sentenció que el cierre del fideicomiso fue ilegal y que el daño ambiental no había sido reparado.
Los municipios que resultaron con más afectaciones son: Arizpe, Banámichi, Huépac, San Felipe de Jesús, Aconchi, Baviácora, Ures y la zona rural de Hermosillo.

Grupo México pagará por daño en Río Sonora
Tras años de litigios, Grupo México pagará mil millones de pesos que restan del acuerdo que sostuvo por mil 500 mdp para la remediación del Río Sonora y la atención de habitantes de los municipios afectados.
En 2025, hizo el primer depósito por 500 millones de pesos a través de Tesorería de la Federación.
Sobre este convenio existe un acuerdo de confidencialidad hasta que concluyan todas las acciones que incluyen la donación de un hospital en Ures y un terreno para instalar 16 plantas de tratamiento de agua.

¿Cómo fue el derrame en el Río Sonora?
En agosto de 2014, desde la mina Buenavista del Cobre, propiedad de Grupo México, en Cananea, se derramaron 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado.
Esta solución tóxica llegó primero al arroyo Tinajas, luego al río Bacanuchi y finalmente al río Sonora, que alimenta a siete municipios y a la presa El Molinito, que surte a Hermosillo.

Como resultado, el agua se tiñó de un color naranja intenso y más de 22 mil personas perdieron su fuente de agua potable y de riego. Además, la población presentó problemas de salud tales como dermatitis, enfermedades gastrointestinales, renales y cáncer por la exposición a metales pesados.
Semarnat determinó que el desbordamiento del compuesto químico se debió a que no existían válvulas de control adecuadas y a un diseño hidrológico deficiente. Además, la empresa tardó varios días en informar oficialmente sobre la magnitud del desastre.

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