La encuesta de CNN demostró que la radicalización de la violencia policiaca contra los migrantes es rechazada por la mayoría en EU.
La política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump sigue en el centro del debate público en Estados Unidos, esta vez con nuevas cifras que reflejan un creciente rechazo social, según una encuesta de CNN.
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De acuerdo con una reciente encuesta de CNN realizada por SSRS, la mayoría de los estadounidenses considera que las deportaciones han ido demasiado lejos, y se oponen ampliamente a las medidas más punitivas que la administración republicana ha promovido como parte de su agenda de reelección.
La encuesta revela que el 55 por ciento de los ciudadanos cree que Trump ha excedido los límites en sus esfuerzos por deportar a inmigrantes sin documentación, un incremento de 10 puntos desde febrero.

Esta percepción se agudiza entre los demócratas y los independientes con inclinaciones progresistas, entre quienes la desaprobación alcanza un abrumador 90 por ciento. Incluso entre algunos republicanos se comienza a percibir incomodidad: solo el 15 por ciento de los afines al partido del elefante considera que las medidas han sido excesivas, pero las voces disidentes, aunque minoritarias, empiezan a alzarse.
Más allá del número total de deportaciones, lo que ha encendido las alarmas es el enfoque adoptado por la administración Trump: arrestar y detener a inmigrantes que llevan años viviendo en Estados Unidos sin antecedentes penales.
El 59 por ciento de los encuestados se opone a este tipo de operativos, lo que refuerza una tendencia constante observada en otras encuestas: el apoyo a las leyes migratorias disminuye cuando se especifica que las personas afectadas no representan un riesgo criminal. Según CNN, la mayoría de los detenidos por ICE en los últimos meses no tienen antecedentes graves, lo que mina aún más la justificación de estas redadas.

CNN revela que estadounidenses rechazan deportaciones de Trump
El rechazo no se limita a las deportaciones. El 57 por ciento de los encuestados también se opone a la construcción de nuevos centros de detención con capacidad para 100 mil personas, y el 53 por ciento está en contra de aumentar el presupuesto del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por miles de millones de dólares. Además, seis de cada diez estadounidenses rechazan los planes de Trump para eliminar la ciudadanía por nacimiento, un tema que se encuentra actualmente bajo revisión judicial.
En este contexto, las protestas contra las políticas migratorias del expresidente han ganado legitimidad. El 55 por ciento de los estadounidenses considera que estas manifestaciones están justificadas, y por un margen de 9 puntos (47 por ciento frente a 38 por ciento), prefieren que el gobierno no reprima con excesiva fuerza este tipo de expresiones sociales. El rechazo al uso de la Guardia Nacional contra los manifestantes también es mayoritario: el 59 por ciento se opone a esta medida incluso si el gobernador estatal lo respalda.

Particularmente significativa es la resistencia entre los sectores jóvenes, las personas de color y quienes se identifican con el Partido Demócrata. El 78 por ciento de los demócratas apoya las protestas, así como el 63 por ciento de los adultos menores de 35 años y el 59 por ciento de las minorías raciales.
A pesar de esta oposición generalizada, Trump conserva un núcleo sólido de apoyo dentro del electorado republicano. El 83 por ciento de sus simpatizantes sigue respaldando sus políticas de deportación, aunque el respaldo disminuye considerablemente cuando se especifican medidas extremas o se trata de inmigrantes sin antecedentes.

En un país profundamente dividido, la inmigración ha pasado de ser un tema prioritario para los republicanos a una preocupación creciente entre los demócratas, reduciendo la brecha partidista en torno al tema.

Hoy, el 20 por ciento de los estadounidenses lo considera uno de los principales problemas nacionales, solo superado por la economía. Mientras Trump refuerza su discurso de mano dura, los datos revelan que una parte importante de la ciudadanía está pidiendo un enfoque más humano y proporcional
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