El Insurgente se inauguró ocho años después del plazo originalmente previsto tras años de irregularidades en su construcción.
El megaproyecto ferroviario Tren El Insurgente México-Toluca, iniciado durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, terminó por convertirse en una de las obras públicas con mayor sobrecosto y retraso de las últimas décadas.
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De acuerdo con una investigación de SinEmbargo, el proyecto acumuló un sobrecosto de 107 mil 724 millones de pesos desde la inversión inicial calculada en 2013 hasta la inauguración completa del recorrido en febrero de 2026, ocho años después del plazo originalmente previsto.

El tren comenzó a operar esta semana en su totalidad a lo largo de 57.7 kilómetros, desde Zinacantepec hasta Observatorio, tras atravesar dos sexenios marcados por trabas en la liberación de derechos de vía, cambios de trazo, deficiencias estructurales, materiales de mala calidad y pagos indebidos.
Así lo documentan auditorías practicadas entre 2014 y 2024 consultadas por la Unidad de Datos de SinEmbargo.
De 33 mil a 141 mil mdp: el sobrecosto de El Insurgente
Según el análisis costo-beneficio de noviembre de 2013, el entonces Tren México-Toluca estaba presupuestado en 33 mil 471 millones de pesos y debía construirse entre 2014 y 2017.
Sin embargo, el plazo se amplió primero a 2018 y el costo reportado por la Secretaría de Hacienda ascendió a 141 mil 196 millones de pesos, un incremento de 321 por ciento respecto a lo estimado por el Gobierno de Peña Nieto.

Si se incluyen gastos de operación y mantenimiento, el monto total alcanza 193 mil 404 millones de pesos.
Esta cifra es comparable con los 172 mil 492 millones de pesos asignados al IMSS Bienestar en 2026 para la atención médica y medicamentos gratuitos de la población sin seguridad social.
El titular de la Agencia de Trenes y Transporte Público, Andrés Lajous, explicó que uno de los factores clave fue que el proyecto se modificó prácticamente al día siguiente de su licitación, lo que obligó a registrar gran parte de los trabajos como conceptos extraordinarios, complicando la administración y alargando los tiempos de ejecución.
Fallas de El Insurgente en sexenio de Peña
Durante la primera etapa (2014–2018), a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) encabezada por Gerardo Ruiz Esparza, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó diversas irregularidades.
Entre las anomalías destacan la falta de liberación de derechos de vía, pagos por obras no ejecutadas y deficiencias estructurales, particularmente en contratos asignados a La Peninsular Compañía Constructora, empresa ligada a la familia Hank, asociada históricamente al grupo Atlacomulco.

En julio de 2014, la SCT adjudicó a La Peninsular y a Constructora de Proyectos Viales el tramo Zinacantepec–36+150 km por 8 mil 748 millones de pesos, monto que con modificaciones ascendió a 12 mil 892 millones.
El túnel elevado de 4.7 kilómetros fue licitado por 2 mil 461 millones, pero terminó costando 3 mil 683 millones.
Para el cierre del sexenio de Peña Nieto ya se había acumulado un sobrecosto de 61 mil 763 millones de pesos, pese a que el avance físico reportado era de 86 por ciento.
Irregularidades aumentaron costo de El Insurgente
Desde el inicio de las obras surgieron amparos e inconformidades de ejidatarios y comuneros en comunidades del Estado de México y de colonos en Cuajimalpa y Álvaro Obregón.
Entre 2015 y 2018 se promovieron 90 juicios de amparo, la mayoría relacionados con afectaciones a ejidos, propiedades privadas y temas ambientales.

La ASF advirtió desde 2015 que la SCT inició la construcción sin contar con permisos, dictámenes ni expropiaciones concluidas, lo que disparó el gasto en derechos de vía en 933 por ciento, al pasar de 4.6 millones de pesos en 2014 a casi 48 millones en 2018.
Las auditorías documentaron rellenos con cascajo, oquedades en columnas, acero expuesto, juntas estructurales mal ejecutadas, soldaduras deficientes y neoprenos deformados.
En varios casos, los trabajos tuvieron que ser reparados, aunque no siempre quedó constancia de que las correcciones se realizaran conforme a norma.

También se detectaron errores en la fabricación de estructuras metálicas, anclajes mal ejecutados, rieles con torsión y soldaduras defectuosas, tanto en el sexenio de Peña Nieto como ya durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.
Además, como parte del proyecto de la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec, se construyó la estación adicional Vasco de Quiroga, cuyo costo pasó de 469 millones a más de 571 millones de pesos.
En el tramo Observatorio-Santa Fe, originalmente se planeó un viaducto sobre la avenida Vasco de Quiroga, pero el trazo resultó inviable por el impacto en la movilidad, el comercio y por tratarse de una zona de conservación patrimonial.
Las protestas sociales y recomendaciones derivaron en un cambio de ruta hacia instalaciones militares, lo que generó nuevos estudios y un sobrecosto adicional de 3 mil 901 millones de pesos.

Este febrero de 2026 se inauguró el recorrido completo del Tren El Insurgente. La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la apertura del tramo Santa Fe-Observatorio, ocho años después del plazo previsto por el gobierno de Peña Nieto.
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