Alito Moreno y los demás priistas que aún quedan aseguraron que la política ferroviaria de la 4T ha sido pura improvisación.
El descarrilamiento del Tren Interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, ocurrido la mañana del 24 de diciembre en la comunidad zapoteca de Nizanda, fue utilizado casi de inmediato como combustible político por el dirigente nacional del PRI, Alito Moreno, quien arremetió contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador. ¡Así como se lee!
TE PUEDE INTERESAR:
FGR abre carpeta de investigación por descarrilamiento del Tren Interoceánico
Con toda desfachatez Alito Moreno calificó al gobierno federal como “inepto” por permitir, según él, la “improvisación” en proyectos ferroviarios. Sus palabras, lejos de reflejar interés por los afectados, encendieron críticas por el oportunismo partidista y la estrategia del PRI para capitalizar tragedias ajenas, una práctica que el partido parece no haber abandonado ni en Navidad.

Mientras el país discutía cifras de heridos, maniobras de rescate y el estado de los pasajeros, 241 usuarios y 9 tripulantes a bordo de dos locomotoras y cuatro vagones de pasajeros, Alito Moreno convirtió el accidente en un espectáculo de señalamientos sin datos técnicos, sin contexto operativo y sin un gramo de prudencia.
Alito Moreno intenta sacar raja política de accidente
En su cuenta de X, Alito Moreno acusó que el descarrilamiento fue consecuencia directa de la improvisación, sin presentar pruebas, dictámenes, peritajes ni información técnica que sustente su dicho.
Ese vacío no impidió que utilizara el hecho como ariete político. Lo que sí provocó, en cambio, fue un señalamiento transversal en redes: el PRI no está preocupado por México; está preocupado por cómo convertir un accidente en narrativa rentable para 2027.

Rubén Moreira, exgobernador de Coahuila, insistió en que el actual gobierno “heredó proyectos improvisados”, y solicitó que funcionarios de las dependencias involucradas comparezcan para explicar causas del siniestro y detallar el estado de las inversiones.
No es la primera vez que el PRI usa el lenguaje de la exigencia institucional para intentar ocupar la conversación pública: es la misma fórmula que han utilizado para confrontar proyectos del gobierno federal sin asumir, jamás, el desgaste presupuestario y operativo de sus propias administraciones pasadas.
El tono del coordinador priista no solo fue crítico, sino contradictorio: comparó el gasto ferroviario con necesidades del campo, la salud y comunicaciones, afirmando que México “pierde dinero en proyectos atrasados”, mientras que, en paralelo, el IFT, cuando existía bajo administraciones previas, aprobó seguros de separación individualizados que sí pagaron liquidaciones a personal de confianza sin estabilidad laboral, un precedente que Moreira hoy decide ignorar para acusar opacidad.

¿Qué pasó con el Tren Interoceánico en Oaxaca?
La Secretaría de Marina confirmó que el tren Transístmico se descarriló a la altura de Nizanda, Oaxaca, sobre la Línea Z, tramo que conecta Salina Cruz con Coatzacoalcos y forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT).
El convoy estaba compuesto por dos locomotoras y cuatro vagones de pasajeros cuando se presentó el descarrilamiento de la máquina principal.
Hasta las 14:30 horas del 28 de diciembre, la SEMAR contabilizó 20 personas lesionadas, quienes fueron trasladadas a hospitales locales, sin precisar aún su estado de salud.

La dependencia detalló que se activaron maniobras de rescate con cinco ambulancias terrestres, una aérea y 40 elementos de seguridad naval, para apoyar a los lesionados que cayeron a un talud de aproximadamente 7 metros de altura, con apoyo de autoridades locales.
Además, la SICT y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario iniciaron protocolos periciales para determinar las causas del siniestro y las acciones necesarias para recuperar la operatividad de la vía, priorizando la seguridad de usuarios e infraestructura.
No olvides seguirnos en FACEBOOK, X, INSTAGRAM, YOUTUBE y TIKTOK

