María Corina Machado fue clara en que su viaje no es un exilio, sino una misión temporal para buscar apoyo internacional y regresar.
La ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, logró llegar a Oslo gracias a un complejo plan organizado con más de dos meses de anticipación.
TE PUEDE INTERESAR:
Sheinbaum y gobernadores fortalecen coordinación para frenar extorsiones
Machado llegó a Oslo en la madrugada del jueves, sin poder asistir a la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz, la cual se realizó el miércoles, por lo que el premio fue recibido por su hija.
Fuentes del gobierno venezolano reaccionaron a la salida de María Corina Machado, acusando a Estados Unidos de injerencia directa.
El mes pasado, el fiscal general de Venezuela dijo que Machado sería considerada prófuga si viajaba a Noruega para recibir su premio, alegando que estaba acusada de “actos de conspiración, incitación al odio y terrorismo”.

Calificaron el escape y la llegada a Oslo como un “show mediático” montado por Washington para desestabilizar al país y justificar futuras sanciones.
El gobierno venezolano insistió en que María Corina estaba prófuga de la justicia. La Fiscalía venezolana emitió declaraciones reiterando que ella tenía órdenes de restricción y captura por supuesta conspiración y “traición a la patria”.
Describieron a Machado como una figura marginal sin apoyo real en Venezuela, y argumentaron que su huida probaba que era una “agente de intereses extranjeros”.

La travesía que siguió Machado para llegar a Oslo
De acuerdo con versiones de The Wall Street Journal (WSJ), la salida de María Corina Machado de Venezuela se realizó en la completa clandestinidad.
Machado salió disfrazada y portando una peluca para evadir los controles militares del gobierno venezolano.
El primer tramo que recorrió fue de 10 horas por tierra rumbo a la costa para tomar una embarcación que la llevó a la isla de Curazao, en donde abordó un avión ejecutivo privado con matrícula mexicana con destino a Europa.
El vuelo hizo una escala técnica en Bangor, Maine (EU), antes de completar la etapa final hacia Noruega.

Fuentes anónimas reportaron a WSJ que la operación contó con la asistencia y apoyo de Estados Unidos, incluyendo la participación de contratistas privados expertos en extracciones y la coordinación con la Casa Blanca para garantizar la seguridad.
Se menciona que aviones F-18 de la armada estadounidense sobrevolaron la zona del Golfo de Venezuela durante parte del trayecto marítimo.
No olvides seguirnos en FACEBOOK, X, INSTAGRAM, YOUTUBE y TIKTOK

