El secretario de Defensa de EU aseguró que Trump actúa para proteger a los estadounidenses ante el peligro de tráfico de drogas.
El gobierno de EU defendió nuevamente la serie de ataques militares ordenados por el presidente Donald Trump contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en el Caribe, acciones que han dejado al menos 87 personas muertas y que hoy enfrentan un creciente escrutinio internacional.
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Durante su participación en el Foro Nacional de Defensa Reagan, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró que el mandatario tiene plena autoridad para ejecutar operaciones militares “como lo considere necesario” para proteger a la nación, aun cuando diversos especialistas han advertido posibles violaciones al derecho internacional y un uso desproporcionado de la fuerza.
Las declaraciones ocurrieron en un momento en que el Congreso estadounidense pide explicaciones formales sobre la legalidad de los ataques, los criterios utilizados para identificar objetivos y la orden, aún no esclarecida, de realizar ofensivas adicionales pese a que el Pentágono sabía que había sobrevivientes.

En ese contexto, la estrategia militar de Trump en el Caribe se ha convertido en un punto central del debate sobre los alcances del poder ejecutivo y el papel de Estados Unidos en el hemisferio occidental.
Defensa de EU a los ataques de Trump en el Caribe
Durante su discurso en la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan, en California, Hegseth justificó las ofensivas argumentando que se trata de una extensión de la lucha contra el terrorismo iniciada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
“Si trabajas para una organización designada como terrorista y traes drogas a este país en un barco, te encontraremos y te hundiremos”, afirmó ante especialistas en seguridad nacional.

El funcionario desestimó las críticas por el número de víctimas y por la falta de evidencia pública que respalde que las embarcaciones atacadas estuvieran realmente vinculadas a organizaciones criminales. Sostuvo que Trump “puede y tomará medidas militares decisivas” para salvaguardar los intereses estadounidenses, y advirtió que ningún país debe dudar de esa determinación.
Hegseth también aprovechó su participación para respaldar la nueva estrategia de seguridad nacional publicada por la administración Trump, documento que reafirma la intención de EU de mantener su influencia en el hemisferio, retoma parte de la Doctrina Monroe y critica a los aliados europeos por su “debilidad estratégica”.
Además, reiteró que Washington está dispuesto a reanudar pruebas nucleares si China o Rusia actúan en la misma dirección, un mensaje que analistas interpretan como un escalamiento de la retórica militar.

El secretario también señaló que el Pentágono “no se distraerá” con agendas como el cambio climático, la construcción de democracia o la moralización política, posicionándose como defensor de una política exterior más agresiva y alineada con la visión de Trump, a quien calificó como el “heredero legítimo” del expresidente Ronald Reagan.
“El departamento de guerra no se distraerá con la construcción de democracia, el intervencionismo, las guerras indefinidas, el cambio de régimen, el cambio climático, la moralización “woke” y la construcción de naciones ineficaz”, afirmó.
¿Cuáles han sido los ataques de Trump en el Caribe?
Los ataques iniciaron como parte de una campaña naval que el gobierno estadounidense justificó como un esfuerzo para frenar el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico. Hasta ahora, se han registrado al menos 22 ofensivas contra embarcaciones que Washington aseguró pertenecían a cárteles de la región.
El ataque más reciente elevó la cifra de muertos a 87, pero legisladores han cuestionado la falta de transparencia sobre los criterios de selección de objetivos y la ausencia de evidencia verificable.

Entre los puntos más polémicos se encuentra la orden, presuntamente emitida tras un operativo en septiembre, de ejecutar un segundo ataque aun cuando se sabía que había sobrevivientes, lo cual podría contravenir acuerdos internacionales sobre conflicto armado y uso proporcional de la fuerza.
Las acciones también han sido interpretadas como parte de la presión política de Trump hacia Venezuela, país al que su administración ha acusado de facilitar redes de narcotráfico. En paralelo, el expresidente ha difundido mensajes que sugieren una estrategia para limitar la presencia de Rusia en América Latina, particularmente en apoyo al gobierno de Nicolás Maduro.
“Podríamos eliminar a Maduro mañana y Putin no podría hacer nada al respecto (…) Un retiro tranquilo en el extranjero es la mejor opción para Maduro antes de que las opciones se reduzcan aún más. Putin no podrá salvarlo”.

En conjunto, los ataques y la narrativa oficial han generado inquietud entre especialistas en derecho internacional, quienes advierten que estas operaciones podrían sentar un precedente para expandir el uso de fuerza militar sin supervisión efectiva, bajo el argumento de la seguridad nacional.
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