Donald Trump frenó el discurso ofensivo contra China luego de que los mercados castigarán el valor del dólar y del petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este domingo que su país “quiere ayudar a China, no perjudicarla”, apenas unos días después de anunciar un nuevo paquete de aranceles del 100 por ciento a las importaciones procedentes de ese país.
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Dicha postura, contradictoria, del mandatario busca suavizar la tensión generada por el anuncio, que provocó una fuerte reacción en los mercados internacionales y críticas por parte del gobierno de Pekín.

El Ministerio de Comercio de China acusó a Washington de “hacer descarrilar el diálogo comercial” y advirtió que las “amenazas obstinadas” de elevar los impuestos a los productos chinos “no son la forma correcta de llevarse bien con China”.
Trump asegura que China estará bien
En respuesta, Pekín anunció nuevas restricciones a la exportación de tierras raras, minerales esenciales para la fabricación de semiconductores, vehículos eléctricos y equipos militares, como medida de “defensa pasiva” frente a la ofensiva estadounidense.
El cruce de declaraciones intensificó la tensión entre las dos mayores economías del planeta, que desde hace años mantienen una relación comercial volátil. Los mercados financieros reaccionaron con caídas generalizadas: el Dow Jones retrocedió 1.88 por ciento, el Nasdaq 3.56 por ciento y el S&P 500 2.71 por ciento, mientras que el oro superó los 4 mil dólares por onza, reflejando el nerviosismo global.

A través de su red social Truth Social, Trump escribió: “No se preocupen por China, ¡todo estará bien! El respetado presidente Xi acaba de pasar un mal momento. No quiere una depresión para su país, y yo tampoco. ¡Estados Unidos quiere ayudar a China, no perjudicarla!”.
El mandatario adoptó un tono conciliador tras días de declaraciones agresivas que incluyeron la posibilidad de cancelar su reunión con el presidente Xi Jinping, prevista para finales de octubre en la cumbre de la APEC, en Corea del Sur. Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, el encuentro aún no ha sido descartado, aunque se mantiene bajo evaluación dependiendo de la evolución de las tensiones comerciales.

Trump afirmó que no busca un colapso económico en China, sino “restablecer una relación equilibrada” que permita un comercio justo y una competencia leal. Reiteró que su administración “defenderá los intereses estadounidenses” sin cerrar las puertas al diálogo diplomático.
¿Por qué EU anunció nuevos aranceles a China?
El gobierno estadounidense justificó la imposición de aranceles del 100 por ciento a los productos chinos y controles a la exportación de software crítico como respuesta directa a las restricciones de Pekín sobre la exportación de minerales de tierras raras. Estas medidas, dijo Trump, “son necesarias para proteger la innovación, la tecnología y la seguridad nacional de Estados Unidos”.
Los nuevos gravámenes entrarán en vigor el 1 de noviembre, aunque el presidente dejó abierta la posibilidad de adelantarlos “si China toma más represalias”. Con ello, Washington busca frenar lo que considera una dependencia estratégica de materiales y componentes tecnológicos de origen chino.

Las tierras raras son esenciales en la fabricación de chips, teléfonos inteligentes, autos eléctricos, turbinas eólicas y radares militares, y China controla más del 90 por ciento de su producción y refinado a nivel global.
Su limitación generó una reacción inmediata en el gobierno estadounidense, que interpretó la medida como una amenaza directa a la seguridad tecnológica de Occidente.
El anuncio de los aranceles desencadenó una ola de volatilidad global: el dólar se depreció, el petróleo cayó más de 3 por ciento y los inversionistas buscaron refugio en los bonos del Tesoro.
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